Mostrando postagens com marcador homosexuales. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador homosexuales. Mostrar todas as postagens

terça-feira, 10 de novembro de 2015

Otro Sínodo que Avanza Poco


Ya nos enteramos que hace poco más de tres semanas, el padre polonés Krzysztof Charamsa tuvo sus cinco minutos de fama y al instante acabó suspendido por el Vaticano luego de admitir que era gay asumido -léase, de acuerdo con los cánones católicos, un suplicante de los cariños del demonio.

Sin pelos en la lengua, esta satanizada alma acusó a la Iglesia Católica de “sembrar el odio” contra los homosexuales y obligarlos a vivir con “satanás”. Por lo menos fue lo que Krzysztof expresó en una carta que él dirigiera a papa Francisco, la misma que la agencia “AFP” tuviera acceso la semana pasada.

“Ustedes, con su Iglesia, consiguieron hacer de nuestras vidas de homosexuales un infierno”, afirmara este elocuente padre en esa epístola datada el día 3 de octubre, dos días antes de iniciarse el sínodo de obispos católicos para discutir los desafíos de la familia.

Ese mismo día, Charamsa, funcionario del Vaticano durante varios años y teólogo de 43 años, declaró públicamente su homosexualidad y presentó a la prensa su compañero de juegos nocturnos, con quien vive actualmente en Barcelona, España. Demás está decir que su revelación originó su suspensión inmediata de parte de la Iglesia Católica de Polonia, cuanto más la del Vaticano.

“Si la salvación que la Iglesia ofrece no respeta la naturaleza de los homosexuales, yo desprecio esa salvación”, mencionó Krzysztof en su proterva carta.

En realidad, su propósito de su pronunciamiento es ayudar a los homosexuales a: “despertar esta Iglesia adormecida, hipócrita, petrificada en sus doctrinas deshumanas, sin piedad o caridad (...) Una Iglesia que apenas sabe perseguir y destruir las vidas de millones de gais que son personas espirituales de carne y hueso”… Mismo que el hueso sea duro y la carne flaca.

“La iglesia nos transformó en leprosos excluidos, como si los hombres pudiesen escoger su propia orientación sexual: heterosexual o homosexual”, llegó a registrar en su inicuo mensaje.

“Yo mismo, un hombre de sotana de orientación homosexual, no puedo continuar apoyando el odio homofóbico de la Iglesia, la exclusión, marginalización y estigmatización de las personas que gustan de mí”, continuó declarando iracundo ex prelado.

Además, Charamsa exhorta a que el Vaticano “pare de sembrar el odio contra aquellos que quieren vivir en paz y amor” -y los que fuman esa hierba del averno también- y pide a todos los cardenales, obispos y padres gais a “tener coraje de abandonar esta Iglesia insensible, injusta y violenta”.

Mismo que su confesión se destinase a influenciar la agenda del Sínodo de la familia que fuera convocado por el Papa para actualizar la doctrina de la entidad, la cuestión de la homosexualidad fue discutida muy brevemente y menos aún quedó registrado en el documento final aprobado el domingo último. Apenas un parágrafo de un total de 94, reitera que la iglesia “respeta” los homosexuales y condena cualquier “discriminación injusta”… Lo que parece políticamente perfecto.

De cualquier modo, todo indica que esa pléyade de sotana prefiere los periplos del Renacimiento, cuando la estupidez quedaba restricta a pocos feudos, al mismo tiempo que sudorosos clérigos viajaban en la mayonesa en busca de lo Humano para diferenciarse de lo humano… ¡Peripatético!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

domingo, 9 de março de 2014

Cuando el Fanatismo de Fe Alucina la Razón


Imagine por un momento, mi efusivo lector, las siguientes escenas: el dueño de un restaurante se niega a servir los comes y bebes en un casamiento entre dos hombres; un estilista se recusa a diseñar el vestido de casamiento de una lésbica; un gay tiene problemas para comprar un anillo de compromiso; un hotel niega reservas a parejas homosexuales... Aunque todas esas dramáticas situaciones suenan algo extraño en el siglo actual, en realidad esto puede llegar a ser cobijado dentro de la ley en los Estados Unidos, si es que algunas iniciativas estaduales vienen a prosperar.

Es que Arizona, un estado que está acostumbrado a captar la atención fuera de sus fronteras por causa de duras medidas conservadoras, fue una vez más quien colocó leña en la hoguera sobre un debate en el cual también están inmersos otros estados norteamericanos: “la posibilidad de que los dueños de estabelecimientos privados puedan negar sus servicios a los homosexuales con la mera justificativa de sus propias creencias religiosas”.

El derecho a no objetar y no participar de celebraciones matrimoniales de parejas del mismo sexo sólo vale, por en cuanto, en los Estados Unidos, para las autoridades y las organizaciones religiosas, pero la medida que está en la agenda de los Parlamentos estaduales de Arizona, Tennessee y Oregón, pretende extenderla al sector privado.

Por ejemplo, el Legislativo de Arizona aprobó en la última semana de febrero, una ley que en la práctica ampara legalmente a los dueños de establecimientos comerciales para que estos puedan alegar razones de fe, -como ya ha ocurrido en otros estados-, caso sus clientes homosexuales los procesen judicialmente por haber tenido el atendimiento negado.

Esta norma, que volvió a generar atritos entre los sectores más conservadores y los defensores de los derechos de los homosexuales, está ahora en las manos de la gobernadora de dicho Estado, la republicana Jan Brewer, también conocida por sus duras políticas contra os inmigrantes.

Sin embargo, su decisión es una incógnita, ya que a pesar de su conservadorismo, el año pasado vetó una iniciativa similar, con el argumento de que no era más de que una distracción de las verdaderas prioridades que el Parlamento debería votar, como lo es el presupuesto anual.

Independientemente del futuro de esta ley y demás similares en otros estados, el asunto que se ha colocado sobre la mesa, es la posibilidad de negar servicios a un grupo de personas por causa de sus preferencias sexuales, cuestión que ya obtuvo acaloradas reacciones de los sectores más progresistas y en las organizaciones de derechos humanos de todo el país. Es que estos grupos consideran que la ley no pretende “defender la libertad religiosa”, como dicen sus partidarios, ya que lo que buscan en realidad, es dar amparo legal a la discriminación de los homosexuales.

La nueva norma también incomodó a varios ciudadanos de Arizona, cansados de ver su estado ser siempre el centro de las polémicas más sórdidas, y temerosos de que se repita una situación similar al boicot que ya sufrieron los empresarios por causa de la dura y controvertida ley de inmigración que su Parlamento aprobó.

De hecho concreto hasta el momento, fue la acción del dueño de una pizzería de Tucson, que se convirtió en asunto nacional al colgar un irónico cartel de protesto contra la ley luego después de su aprobación… “Aquí nos reservamos el derecho de negar el servicio a los Legisladores de Arizona”, menciona el cartel colocado en la puerta de su comercio.

Es interesante complementar que las parejas de homosexuales de los Estados Unidos pueden casarse en 17 estados y en el Distrito de Columbia (donde está la capital, Washington) y en otros 24 estados del país hay procesos pendientes para legalizar los casamientos entre personas del mismo sexo. Pero a pesar del visible progreso en este sentido, principalmente a partir de una sentencia histórica del Supremo Tribunal el año pasado, los estados más conservadores continúan proponiendo o siguen vigentes leyes que limitan los derechos de los homosexuales.

Uno de los periódicos más prestigiados del país, el “The Washington Post”, publicó recientemente un artículo que llegó a ser muy comentado, en el cual enfatizaba que “ocho estados” tienen leyes similares -aunque no tan duras- a las de Rusia para prohibir lo que los legisladores de esos territorios denominan de “propaganda homosexual”. En verdad, esas leyes rusas ya recibieron el rechazo de organizaciones defensoras de los derechos humanos en el mundo todo, y también en los Estados Unidos. Sin embargo, lo que muchos americanos no sabían, era que ocho de sus estados tienen leyes que también limitan la libertad de expresión sobre la homosexualidad.

En Alabama, Arizona, Louisiana, Mississippi, Oklahoma, Carolina do Sul, Texas y Utah existen normas que prohíben, por ejemplo, presentar la homosexualidad “como si fuera un estilo de vida alternativo y positivo” o enseñar a los jóvenes que “existen métodos seguros para practicar sexo con personas del mismo sexo”…

Una vez enterado de tal polémica, creo que la exacerbación y obcecación de unos cuantos americanos no coaduna con la realidad de este siglo… ¿O estoy engañado?

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...