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sábado, 11 de outubro de 2014

Las Causas de la Involución


No podemos dejar entre renglones que tanto Alemania como Japón, dos naciones que quedaron horriblemente destruidas a consecuencia de la guerra en el siglo pasado (por ellas desatadas a decir verdad) supieron levantarse rápidamente de sus escombros y volvieron a ser potencias.

En contraposición, países con enormes recursos naturales como Argentina, Brasil, Venezuela o México, para circunscribirnos a nuestro continente, no han sabido hacer algo parecido, a pesar de sus ventajas y de no haber sufrido la miseria de la postguerra. La Argentina, de hecho, llegó al umbral de la riqueza y el desarrollo sostenido a principios del siglo XX y sin embargo, luego involucionó en su progreso y no logra salir de su marasmo. Si miramos hacia atrás en la historia, ejemplos de culturas que cayeron en la pendiente abundan y de ello algunas conclusiones se pueden sacar.

El Imperio Otomano, en su apogeo era musulmán y rivalizaba con Venecia y Francia, en cultura y poder. Habían establecido un sistema educativo del estilo del IENA francés. Cuando las fuerzas del Sultán conquistaban una región o una ciudad, se llevaban a los chicos como esclavos. Las niñas, a los harem y los niños al palacio. Pasaban a ser propiedad del Sultán y eran educados con rigor para formar parte de la Administración del imperio. Los más capaces avanzaban de acuerdo a su desempeño y no era inusual que un esclavo, llegase al fin de su carrera, a ser nombrado gobernador de una región o alcalde de una ciudad. El imperio en su nadir era gobernado por una meritocracia donde la excelencia se premiaba. Los hijos de los esclavos eran ciudadanos libres, pero no podían formar parte de la administración pública. Al contraerse el imperio comenzó la decadencia. Ya no obtenían tantos esclavos para administrar al imperio. Se quebró el sistema de la educación en la escuela del palacio. Empezaron los acomodos y avanzó la mediocridad.

Los países exitosos han sabido desarrollar un buen sistema de educación al margen de tener una base cultural que premia el esfuerzo, la honradez, el éxito, en la cual se desprecia la holgazanería y el ocio. Gran Bretaña se caracteriza por sus “public schools”, y sus prestigiosas universidades. Lo mismo ocurre en Francia, Alemania, EE.UU., Japón y ahora China. Los hay también más pequeños, sumamente exitosos como los escandinavos. Basta contrastar su PBI per cápita y los resultados de sus alumnos en las pruebas PISA. Es una realidad que aquellas naciones que producen buenos académicos, técnicos y profesionales tienen una buena base de educación primaria y secundaria, así como escuelas tecnológicas y centros bien aceitados de aprendizaje.

Donde no existen estas condiciones, donde se ha perdido este impulso, la sociedad no sanciona a quienes no se capacitan, el gobierno no cumple debidamente con la función educadora y en lugar de fomentarse la inversión y el emprendimiento, se subsidia la holgazanería, el resultado es muy negativo.

Pensemos en el pueblo judío, el que hasta hace poco no tenía país. Por haber sido perseguido a lo largo de la historia y en muchos casos habérsele impedido ser poseedor de tierra, la forma más tradicional de acumular riqueza, tuvo que ingeniárselas de otra manera. Se dedicaron al comercio, a la joyería, al arte, a la banca, al intercambio de moneda, a la prestación de servicios y a distintas profesiones. Y por sobre todo, como sus bienes podían serles confiscados, siempre han privilegiado el estudio y la preparación de sus hijos y parientes. En la sociedad judía está muy mal visto no estudiar o no trabajar y es grande la presión de la comunidad al respecto. Los resultados están a la vista.

El número de personalidades de este origen que han hecho una diferencia en el mundo es inmenso, desde Albert Einstein, hasta Sigmund Freud, pasando por Karl Marx, el propio Jesús, Jonas Salk, Albert Sabin, también en el arte, en Hollywood, etc. Hay 14 millones de judíos en el planeta y en 105 años han recibido 15 docenas de Premios Nobel en diversidad de áreas, mientras que la población islámica que asciende a 1.4 billones, cuenta con 3 Premios Nobel, aparte de algún Premio de la Paz, según informa el pakistaní Farruk Saleem, director ejecutivo de un “think tank” en Islamabad, fundado en 2007.

Detrás de estos logros hay un hilo conductor fundamental por el que hay que apostar: la EDUCACIÓN… Por eso es bueno preguntarse: ¿Cuándo será que los gobiernos de aquí van reaccionar?

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante 

sábado, 9 de agosto de 2014

Cómo Entender Siria y el Conflicto


No, no piense que los exterminios y pavores que venían ocurriendo en Siria han cesado. Otro tipo de hecatombe ha sustituido los titulares de la prensa que lo anunciaban y poco se habla ya de lo que continúa sucediendo después que la reelección del oftalmólogo Bashar Hafez al-Asad... Lo que hace pensar que no es buen profesional ya que él mismo no ve muy bien lo que ocurre fuera de las cuatro paredes de su palacio.

No importa cuál sea su grado de su obtusidad ocular y craneana, pero más allá de las bombas, masacres y horrores que saturan Youtube, poco se sabe de los motivos profundos del conflicto sirio. Por tanto, parece interesante entender lo que trae a luz de nuestros ojos un libro publicado por la “Universidad de Oxford” cuando un especialista en Historia se propuso mirar al pasado.

Antes de entrar en lo que sugiere la obra, vale recordar que la guerra civil que está asolando Siria viene siendo reflejada, con una instantaneidad sin precedentes, a través de Youtube, como está también en los grandes medios masivos (diarios, televisión), pero éstas en nada se comparan a los horrores registrados en cámaras caseras que se suben diariamente a la web y circulan por redes sociales.

Para esas imágenes no hay filtros; la violencia y la degradación aparecen tal cual son, pero no con ánimo de denuncia sino con énfasis en la violencia-espectáculo y el regodeo perverso. Algo de eso se ve en los mensajes que algunos internautas dejan, tras ver la decapitación de un prisionero o el estallido violento de un tanque, mientras se escuchan los gritos aterrorizados de su tripulación cocinándose adentro sin poder escapar… “Impresionante”, dice uno… “Espectacular” postea otro, eufórico. Tal cual como suele ocurrir en un video juego.

Pero esto no es un video juego: “es realidad pura”. Es fácil detectar, incluso, quién está posando, y quién corre de verdad por su vida. Estos protagonistas tienen nombre y apellido, seres queridos e historias que contar… O las tuvieron. Cabe señalar, por ejemplo, los videos caseros filmados en la ciudad de Aleppo, hoy la urbe más grande de Siria, y que viene sufriendo duros combates entre bandos con motivaciones cada vez más confusas. Allí se ven niños que caminan como zombis entre los escombros, u hombres corriendo agachados, buscando no ser blanco de algún francotirador, tratando de conseguir algo de agua en buen estado. Son imágenes que paralizan y obturan el pensamiento. Aun así, hay que hacer el esfuerzo por dar contexto, llegar al fondo, intentar comprender las razones últimas de esta matanza.

Pues bien, la Universidad de Oxford publicó, en inglés, un libro que pretende dar contexto histórico a este conflicto. Se titula “Ancient Syria, A Three Thousand Year History”. Su autor, Trevor Bryce, es un especialista en Historia Antigua y Clásica de la “Universidad de Queensland”, en Australia.

Menciona que Aleppo, por ejemplo, es una ciudad fundada hace 3.800 años, construida por decenas y decenas de generaciones de sirios que vivieron, crecieron, lloraron, rieron y soñaron entre sus muros y calles. Por ende, resulta imposible entender lo que allí sucede sin tener en cuenta la dimensión histórica, tres mil años que incluyen a los hititas, los asirios, los amoritas, los faraones egipcios, los rivales persas, los macedonios con Alejandro el Grande al frente, los selúcidas y, por supuesto, los romanos.

La ciudad romana de Palmyra, en pleno desierto Sirio rivalizó, y para muchos superó en tamaño y movimiento comercial, a la propia Roma imperial, hasta que el propio emperador Adriano la declaró “ciudad libre”. En el 661 de la era cristiana, Damasco fue capital del primer imperio musulmán… “Siria no era sólo una parte del mundo musulmán. Era el centro del mismo” explica Bryce.

Según fuentes hititas, Aleppo fue capital del reino sirio más poderoso durante la “Era del Bronce”, y luego destruida por el rey hitita Mursili I, para resurgir luego. Dependiendo de la época, tuvo mayor o menor influencia en la zona. Fue hitita, amorita, persa, griega, musulmana, pero nunca pudo ser conquistada por los cruzados cristianos que la asediaron dos veces. Incluso Aleppo fue arrasada por un terremoto en el año 1138, sismo que dejó más de 200 mil muertos.

Otro tanto de fenecidos está dejando la hoy llamada “Batalla de Aleppo”, iniciada en 2012, que está devastando a toda la ciudad, incluido su barrio histórico.

La democracia, dicen, es la menos peor de los sistemas, no es perfecta, no logra por sí misma resolver problemas gravísimos que tienen que ver con desigualdades e iniquidades; pero ésta sí puede, exige, quiere y propicia el dialogo público, el consenso y el acuerdo, sin bajarse los pantalones, cuando discute e instala en la sociedad el debate y la autocrítica. Por tanto, creo que ya más que en la hora de aprovecharla y usarla como corresponde… ¿Entendió, Sr. Bashar?

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...