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domingo, 15 de novembro de 2015

Por si Hoy no le Huele Bien


¿Se acuerda del viejo término lingüístico por el que de nada decimos: “no me huele bien”? Pues todo indica que tal adverbio ya tendría los días contados. Es innegable que cuando percibimos un mal olor, salvo algunas raras excepciones, eso nos dice que hay algo por cerca que no anda bien, pensamiento que de por sí viene de la expresión: “Algo me huele mal”, que quiere dar a entender que algo no está bien a nuestro alrededor; aunque si se trata de un olor agradable, entonces su significado es bueno.

En todo caso, los conocedores de las cabalísticas interpretaciones de los sueños nocturnos, avisan que si soñamos que alguien a quien conocemos nos da a oler billetes de dinero, eso significaría que si esa persona llega a sospechar o saber que tenemos dinero, de alguna forma nos va a causar problemas en lo económico, lo que de por sí nos aconseja ser discretos.

Igualmente, si soñamos que somos “flatulentos” cuando hay personas cerca, eso significaría que estamos dirigiendo nuestras energías y esfuerzos hacia el lado equivocado. Aunque también puede tratarse de un consejo que nos dice que debemos aprender a decir lo que sentimos en vez de actuar de forma hostil.

Elemental decir que si percibimos un “olor fétido”, significaría que hay algo que no está bien. Del mismo modo que si en nuestro sueño percibimos “olor a excremento humano”, fuera del hecho de que podemos estar cagados de verdad, eso  significa que se aproxima una oportunidad para tener algún ingreso de dinero extra.

Una vez que el flatoso lector se ha enterado de estos acaecimientos olorosos, agregue entonces a su reciente y tardío conocimiento, que el biogás proveniente del excremento humano puede igualmente representar de ahora en más una importante fuente potencial de energía para producir electricidad para varios millones de hogares, al mismo tiempo que podría mejorar la higiene en los países en desenvolvimiento.

La información -mismo que parezca excrementicia- proviene de un estudio que fue divulgado la semana anterior por la “United Nations University Institute of Water, Environment and Health”. Por su sigla “UNU-INWEH”, entidad con sede en Canadá.

Estos estudiosos de la mierda ajena, afirman que por contener 60% de metano, el biogás puede ser extraído del excremento humano gracias a la descomposición del material fecal por medio de bacterias, y que a su vez podría valer hasta 9,5 mil millones de dólares en equivalencia al gas natural… Lo que deja claro que una cagada puede valer mucho.

Pues bien, de acuerdo con ese instituto de la ONU para “Agua, Medio Ambiente y Salud”, los residuos, ya secos y carbonizados, serían capaces de producir combustible para calderas industriales, ya que la mierda endurecida sería equivalente al carbón, con lo que permitiría una reducción de la destrucción de florestas, una de las principales fuentes de calefacción y de cocimiento de alimentos en los países en desenvolvimiento… Siempre y cuando a estos no les falte lo qué poner en la olla.

Como sea y fuere, según las estimativas de la ONU, cerca de mil millones de habitantes en todo el mundo no utiliza vasos sanitarios -cerca del 60% de estos en la India-, y hacen sus necesidades a cielo abierto… Y, lo que parece peor, después de realizado el sacrificio, ni se limpian.

Otro dato de carácter menos higiénico, es que tanto la cloaca como los nutrientes contenidos en los excrementos humanos ya están siendo reutilizados en diversos lugares del mundo para producir fertilizante para la agricultura, como también para recuperar agua para irrigación, llegaron a acrecentar estos especialistas en estas cosas malolientes.

“Cada vez más, el agua de cloaca está siendo tratada para ser usada en la extensión de tierras agrícolas en las regiones áridas, al mismo tiempo que este producto tendría potencial técnico, principalmente en las zonas rurales y en pequeñas localidades habitadas, para producir energía de excremento en los países en desenvolvimiento”, llegó a destacar la principal autora del estudio, Corinne Schuster-Wallace.

Una vez enterado de estos apriscos literarios que infectan la Patria, y sabiendo que este es el único Blog a divulgar sus crónicas siempre acompañadas de un “air bag” emocional, de ahora en más, lo que nos queda es el raro placer de tener que vivir entre el polimorfismo genético de una población de múltiples alelos de un gen, mientras elevamos escenografías imaginarias para que la Realidad se suavice… ¡Hediento asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

quinta-feira, 24 de setembro de 2015

Un Phubbing Mamario


En tiempo presente, la verdadera, honesta y límpida intención de algunos, es dejarse abstraer por esos modernos adminículos mentepsicóticos estéticamente perfectos que los dioses griegos jamás podrían imaginar y prever. Pero eso ya tiene nombre: “phubbing”

A bien verdad, la extraña palabra ‘phubbing’ viene de “pone” (teléfono) y “snibbing” (desairar), que no es más nada que lo que ocurre cuando alguien ignora a los demás por estar concentrado en lo que aparece en la tela de su teléfono celular.

Realmente eso no es algo que ocurre tan solo entre compañeros de trabajo; también en almuerzos con los mejores amigos de la vida, en cenas y reuniones con la familia, en plena cita romántica a la luz de las velas y, lo que es peor, hasta en la cama, cuando cada miembro -y no órgano- de la pareja se encuentra absorto en su propia pantalla.

En todo caso, este es un término lingüístico que fue acuñado por el australiano Alex Haigh, de 23 años, quien fundó un movimiento “anti-phubbing” para crear conciencia sobre los efectos nocivos de esta maldita práctica de la vida moderna en las relaciones interpersonales.

Con todo, también existe lo opuesto y en sentido contrario a lo antes expuesto. Por ejemplo, ya existe la comprobación de un caso anfípodo a lo que está sucediendo con muchos vivientes.

Me explico: Doña Wendy, de apellido Holt, de 51 años, no era muy habitué que digamos a usar su telefonito, porque seguramente la factura mensual le saldría un ojo de la cara, y porque tampoco casi nadie la llamaba. Puede que a causa de ello, pronto cayera en el hábito de guardar diariamente su celular en el corpiño, ya que espacio allí no faltaba y le resultaría más fácil y rápido encontrarlo caso tocase… Aunque es de suponer que para otros tipos de toqueteos en las partes lactíferas, ella lo dejase previamente arriba de una mesa… Quien duda es loco.  

Sin embargo, hace unos años ella pasó a acreditar que la radiación proveniente de su telefonito sería la culpada por el cáncer de mama que le fue diagnosticado en 2012, ya que no existía tal precedente en su familia.

La enfermedad, que se inició bajo una forma rara llamada de “cáncer inflamatorio”, actualmente se encuentra desparramada por otras partes del cuerpo de Wendy, como pulmones y glándulas linfáticas, y, lamentablemente para ella, ha resultado en un diagnóstico terminal.

Fue la propia Holt quien llegó a comentar: “Compré mi primero celular en la década de 90, y desde entonces, todos mis siguientes celulares han estado en contacto con mi piel por lo menos 70% del día”. Agregado aun, que no encontró ningún nódulo extraño en sus senos y que apenas despertó un día con manchas rojas en el pecho, pero nunca imaginó que el diagnóstico sería de cáncer. No obstante, al consultar con médicos luego recibió la mala noticia que la condujera a una dupla mastectomía seguida de tratamientos por radioterapia y quimioterapia… Que, excepto por su rostro, en lo demás quedó como Angelina Jolie.

A pesar de la situación para nada jocosa, la médica oncóloga Karol Sikora fue quien afirmó ser “improbable” que el celular, o la forma como ella lo mantenía guardado, sean los culpables por la enfermedad. Añadiendo aún: “Existen algunos estudios al respecto de celulares y posibles tumores en el cerebro, “los gangliomas”, pero el caso de Holt no se encaja en éste”.

Evidente que Wendy está viviendo una situación, como poco, dramática, que puede no parecer exactamente así para los míseros efímeros de dos pies, que simplemente espían el existir de manera inmediatista y precisa en las telas de sus aparatitos, antes de retornar a la Nada de la cual vinieron un día… ¡Llamativo asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/