Ciertamente el viejo pirata John Silver “el Largo”, al igual que yo, tenía entendido que los portalámparas destinados a las bombillas o
lámparas eléctricas de incandescencia tenían diversas formas, pero nunca como
la Leo Bonten. Más bien, hablo de las del tipo de rosca Edisson y bayoneta,
aunque ello exija que uno tenga que distinguir previamente las que tienen
interruptor en el cuerpo del portalámparas de las que no lo tienen… Mismo que
por aquella época los piratas se utilizasen de velas de sebo y lamparillas de aceite.
Por lo
general, este artilugio moderno se compone de un envolvente tubular, cerrada
por un casquete esférico en la parte inferior, casquete que es atravesado por
los conductores aislados que conducen la corriente. Estos terminan en sendos
enchufes o contactos y se mantienen sujetos a ella con dos tornillitos. Estos
contactos están aislados entre sí, y uno de ellos está unido al tope central,
destinado a servir de tal al fondo de la lámpara que se conecta en el
portalámparas. El otro va, o a la rosca interna Edisson o a una virola, que
dará contacto al cuello de la lámpara. La rosca o la virola están aisladas del
cuerpo del portalámparas por la interposición de un anillo de porcelana,
ebonita u otro aislante por el estilo, el cual entra a rosca en el exterior de
Edisson y sujeta y fija el cuerpo del portalámparas.
Dicen los
entendidos, que para lámparas de mayores bujías hay que prever una construcción
que permita una ventilación enérgica. Por tanto, estas son de mayores
dimensiones que las ordinarias. Aunque avisan que cuando la tensión es elevada,
o las circunstancias del local donde se hace la instalación lo exijan, debe
procurarse que el portalámparas sea aislante y convenientemente protegido.
Si se ha
comprendido mejor de que se compone un portalámparas, sólo falta entender cómo
construir el proyecto, ya que depende de las más diversas formas y materiales
que se empleen. Por tanto, ¿qué tal un portalámparas confeccionado con su
pierna? ¿Ya pensó?
Parece
bastante extraño, ¿no le parece? En todo caso, fue justamente por cauda de ese
objeto que el holandés Leo Bonten entró con una causa en la Justicia, preparado
para una larga batalla judicial, la que finalmente terminó con su vitoria,
conforme lo divulga el diario “Daily Mirror”.
El caso es
que después de experimentar una fractura expuesta, Bonten sufrió complicaciones
en la lesión y acabó sufriendo una infección que destruyó su rodilla. Por
consiguiente, le tuvieron que amputar la pierna. Después de recibir la mala
noticia, la única exigencia del apenado Leo fue poder llevarse el miembro para
su casa, para luego transformarlo en portalámparas y venderlo en internet.
La
legislación holandesa, no en tanto, afirma que los hospitales son los que tienen
responsabilidad sobre los miembros amputados. Por causa de ello, Leo entró en
la Justicia hasta conseguir los derechos sobre su pierna. Vencida la batalla,
luego a seguir contó con la ayuda de un artista que transformó se ex miembro en
un lindo portalámparas con luz de LED… ¡Un mimo!
Sin embargo,
la caminada de Bonten -con una pierna sola-, aún no le resultó del todo
exitosa. Él quiere vender el objeto por U$ 160 mil, pero ha encontrado
dificultades para hallar compradores. Ya colocó el miembro en el sitio “e-Bay”,
que lo retiró de su catálogo por cuenta de su política interna, que no permite
ventas de partes del cuerpo. Ahora, el holandés de una sola pierna espera que
la fuerza de internet atraiga compradores para el inusitado portalámparas.
No sé, mismo
que mi intención haya sido querer abrir una ventana al mundo, me veo frustrado
delante de la hermética mezquindad de este holandés obliterado y su voyerismo
empírico-radical capaz de causar un contagio virótico… ¡Pura deprimencia
emotiva!
(*) Por
si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante
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