Por muchas cuestiones sobre las que uno crea que ha leído mucho, de vez en
cuando la realidad le deja atónito. No en tanto haya que reconocer que, ya sea
que uno esté buscando un nuevo trabajo, lograr el éxito en la empresa que
trabaja, o simplemente querer alcanzar el siguiente peldaño en su carrera o lo
que se le ocurra; el impulso hacia adelante es siempre la clave.
Todos quisieran ser, y considerarse un éxito. No obstante tengamos que
consentir que la mayoría de las personas fracasan sin saber por qué. Claro que
esto no necesita sucederle a usted. Pero para que no le ocurra, debe seguir las
leyes básicas para el éxito. ¿Sabe usted cuáles son?... ¿Sabía que éstas
existen?... ¿Sabe siquiera qué es el éxito?
La mayoría de las personas no tienen idea de cómo “definir” el éxito, y mucho menos cómo
alcanzarlo. Tampoco les han sido enseñadas las leyes que lo gobiernan. A casi
nadie se le ha enseñado que esas leyes existen. No obstante, ¡existen!
Jamás he
conocido a alguien que verdaderamente deseara fracasar. Todos quieren ser
considerados un éxito, y tener
éxito. No obstante, muchos no tienen idea de cómo alcanzarlo. Pero, ¿qué es exactamente el éxito? Tantos lo buscan, sin haberlo definido
jamás. Como resultado, muy pocas personas alcanzan realmente el verdadero
éxito. Y muchos nunca se sientan realmente y tratan de analizar la razón de su fracaso. Evidente que muchos
ciertamente son capaces de reconocer que han fracasado, pero no pueden explicar
exactamente por qué.
Y aunque
algunos podrían sentir que están destinados
a fracasar, esto no es cierto. Los hombres y mujeres de todas las edades pueden alcanzar el éxito. Pero deben
entender y practicar la fórmula
correcta, ¡y sólo después de entender qué es exactamente lo que están tratando de alcanzar!
Así pues, establecer un “Guinness World Record” tampoco es algo fácil.
Requiere capacidad de organización, preparación y ser minucioso. Cifras
muestran que por lo menos 65.000 individuos lo intentan a cada año.
Es el caso del español Gregorio Pérez,
residente en Valladolid, que definió claramente lo que quería, y acabó de batir
esta semana, con cuarenta horas seguidas, el récord Guinness de más tiempo
seguido “cortando jamón”, algo para lo que se preparó durante más de un año y
que le obligó a adelgazar veintiún kilos… Sin siquiera probar una lonjita que
fuese.
Pues desde
la noche del viernes pasado hasta el alba del día siguiente, Pérez manejó sin
descanso el cuchillo y cortó 36 jamones. Con su hazaña, consiguió así batir la
marca de 33 horas y tres minutos cortando jamón que tenía otro español.
Para lograr
éxito, durante el último año Pérez estableció una rutina de ejercicio diario
con el objetivo de estar de pie durante muchas horas, aunque contó con la ayuda
de un fisioterapeuta, un psicólogo, un nutricionista y un masajista, que le
respaldaron estos tres días… Mientras se comían las deliciosas lonjitas que Gregorio
cortaba con cuidado extremo.
Para lograr
ese fabuloso y nutriente éxito, Pérez no durmió desde el viernes y sólo
descansó cinco minutos cada hora de prueba. Pero conforme divulga la “Agencia
EFE”, una parte de los jamones cortados fue destinada para una ONG local,
mientras que el resto se distribuyó durante la jornada y de manera gratis entre
quienes acudieron a la Plaza Mayor de Valladolid.
Elemental
decir que esas ocurrencias fabulosas siempre terminan contagiando a los demás.
Por ejemplo, el desvencijado de mi vecino ya quiere inscribirse en el “Guinness World” para
establecer un nuevo récord, pues según él: “hace 10 años que no practica sexo”…
¡Exorbitante marca!
(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo
aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están
en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante
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