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domingo, 12 de outubro de 2014

Los Ahumados Cholets de los Indios


Es de extrañarse con cosas así, pero las coloridas mansiones que en los últimos años han estado construyendo los indígenas adinerados de la “etnia aimara” en la ciudad boliviana de El Alto, finalmente se han convertido en un reclamo turístico gracias a un tour con el que los letárgicos visitantes pueden conocer de cerca los llamativos iconos de prosperidad.

A bien verdad, “Cholets” es como se denomina popularmente a estas áulicas construcciones de aborígenes aimaras, al hacer un juego de palabras entre “chalet” y “cholo”, un apelativo con connotaciones peyorativas que se refiere a los indígenas bolivianos emigrados a las ciudades desde zonas rurales.

El Alto -como el nombre ya lo sugiere-, es la ciudad más alta de Bolivia a 4.000 metros sobre el nivel del mar, por lo que deja al turista mucho más cerca del Cielo. Pero resulta que ésta pasó a ser la principal urbe de acogida de los emigrantes que llegan desde poblaciones del altiplano, a pesar de que también es la más pobre del país. No obstante haya que reconocer su pujante economía orientada sobre todo al comercio se ha traducido en la formación de una rica clase emergente.

Por consiguiente, esta nueva burguesía se ha convertido en un reclamo turístico con una nueva oferta de rutas en las que los turistas extranjeros pueden conocer la historia de El Alto, sus históricas luchas políticas que incluso doblegaron a gobiernos y las fachadas coloridas de los “cholets”… Y si les sobra un tiempito, aprovechar para tomarse un tecito de coca.

Wilfredo Poma, guía turístico de la asociación “Saraña”, explicó que la idea surgió cuando uno de sus voluntarios preguntó si no existía un “city tour” por El Alto. A partir de esta idea la Saraña diseñó seis rutas que permiten conocer a fondo la historia de El Alto y su gente, desde los ritos andinos, las luchas sociales, monumentos históricos, la agricultura, las ferias, las alucinógenas plantitas, y por supuesto su arquitectura sin precedentes.

En medio de idénticas hileras de casas de ladrillo surgen, rompiendo el esquema urbano, estas ostentosas y coloridas moradas de varios pisos que reflejan el prestigio económico de sus dueños. En realidad, las fachadas lucen diseños inspirados en la iconografía de la cultura “tiahuanacota” prehispánica como homenaje a las raíces de los que moran en estas casas.

Además, en muchos casos los “cholets” se erigen orgullosos sobre la azotea de altos edificios de viviendas, en una metáfora directa sobre el lugar predominante que sus propietarios ocupan en la sociedad alteña.

Este novedoso estilo tiene en el arquitecto local Freddy Mamani su principal impulsor… Que obviamente ha ganado dinero sin necesidad de fumar aquello que tanto le gustaba a Clinton y a Marley.

Así pues, Mamani, que ha diseñado y construido más de 60 edificaciones en El Alto, se ha convertido en parte de la identidad de una ciudad que llama la atención -entre las humaredas andinas- de propios y extraños.

Conmovido por la confirmación de lo que Darwin ya presintiera hace siglos, no me queda más remedio que agradecer -desde aquí abajo, a los cielos por permitir comprender los misterios de la vida y las verdades convencionales de la civilización, sin necesidad de recurrir a ahumadas alternativas alucinógenas… ¡Extraordinario!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante 

sexta-feira, 22 de agosto de 2014

Solamente Pintar no es Bastante


De acuerdo con lo que insinúa mi amigo el pintor radicado en tierras lejanas, eso de dedicarse a la pintura, o así como a cualquier otra actividad artística como la literatura o la poesía, siempre trae sus contratiempos de rigor. No obstante un contado número de hombres y mujeres dediquen toda su existencia a la creación artística.

Según él, hoy día existe como un empecinamiento quijotesco de querer crear algo que transpire valor artístico, que trascienda y logre darle cabida a esa metáfora necesaria de la belleza… Y para lograrlo, vale todo.

Por mi parte, pienso que el otro aspecto de todo esto son los posibles criterios de valoración del arte en la actualidad. Todo es, o puede considerarse arte, aunque lo complicado de demostrar, es que el arte siempre ha querido estrechar lazos entre el alma y el conocimiento, cuestión que algunos de los artistas actuales pasa por alto por ignorancia o por dejadez.

Cualquier cristiano puede dedicar unos minutos de charla con cualquiera de esos nuevos covachuelistas del arte encargados de hacer arte conceptual, instalaciones, arte efímero o como lo llamen, y podrá comprobar con asombro que una “miss” -no necesariamente rubia- tiene más argumentos. O sea, estos nuevos artistas distan mucho de ser filósofos en mayúscula y la gran mayoría se queda en el lamentable escaño del analfabeta funcional provisto, eso sí, de gran audacia, caradurismo y mucha intuición estética.

Del resto de ellos, ni la profundidad reflexiva, ni el conocimiento intelectual parecen regir su actividad creadora, la cual colinda bastante con el azar y la improvisación. El propio Ernst Gombrich en su libro “Arte e ilusión”, ha puntualizado algo interesante: “El artista es su mejor crítico. Si dialoga con su obra, es un artista; si dialoga con el público, es probablemente un impostor”.

Evidente que a esto hay que sumarle que la ignorancia cultural del pintor es en la mayoría de los casos proporcional a la ignorancia cultural del espectador. En tales circunstancias el diálogo es una suprema utopía. La preocupación de críticos y curadores estriba al final si un “urinario” tiene tanto valor artístico como por ejemplo las pirámides egipcias. Y discuten incansablemente si el arte efímero tiene validez en un mundo donde todo parece ser momentáneo, incluso los cincos o diez minutos de fama reglamentaria que tienen muchos artistas.

Centenas afirman que el arte en general hoy día, luego de una sinuosa travesía, ha llegado al puerto de la ambigüedad más aparatosa. Alegando que hoy la obra de arte no explica nada y por eso el artista trata de envolverla con un discurso que le proporcione validez tanto como obra de arte y como discurso.

Siguiendo esa misma línea de raciocinio y de acuerdo con lo que informó la semana pasada la red estatal “TV Perú”, ese mismo discurso que buscaba otorgar validez a su obra, fue utilizado por una mujer que terminó siendo acusada de haber robado una vaca y después pintarla para evitar que la misma rumiante fuese reconocida por sus propietarios.

El referido robo aconteció hace unos quince días en la región de Cajamarca, al norte de Perú, y la mujer acabó siendo detenida una semana después por las rodadas campesinas (una especie de guardias comunales) de la ciudad de Cabracancha, en la provincia de Chota.

Según cuentan, los “ronderos” entraron en acción al percibir las extrañas manchas negras en la vaca, lo que permitió descubrir que la mujer, debido a la falta de óleo, témpera o acuarela, las había pintado con tintura para el cabello… “Por ahora seguimos con las investigaciones porque la autora culpa apenas a sí misma y a su falta de creación artística, pero nosotros, con la experiencia que tenemos, creemos que hay algo más, un tipo de bando organizado que está causando pérdidas a nuestras comunidades”, declaró Rogelio Díaz, vicepresidente de las rodadas campesinas de la región, a la “TV Perú”.

Por supuesto que la mujer fue entregue a la policía, la que ahora investiga si ella efectivamente integra un bando que roba el ganado de los campesinos, o es en verdad una pésima artista.

Analizando la cuestión por el lado cóncavo y convexo -o viceversa-, creo que nunca está de más recordar que la cohesión de las materias y pigmentos no es eterna, algo que esta artista no llevó en cuenta al desconsiderar que si el continuo roce de los invisibles dedos del tiempo desgasta mármoles y granitos, lo qué no hará a simples tintas de composición precaria y cochura probablemente irregular… ¿No es verdad?

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante