segunda-feira, 5 de outubro de 2015

La Galaxia ya no es Tan Casta


Es muy común oír decir que uno debe estar siempre con la valija pronta, y dispuesto a salir de viaje así que surja la ocasión sin importarse con el destino. Con todo, me siento obligado a recordarle a todo andarín leyente que, con sus más de cien años, no obstante Abraham continúe a ser alabado por la bondad, longevidad y un geriátrico apetito sexual, él nunca logró descubrir donde miércoles estaba ubicado el final del agujero negro.

En todo caso, desde aquella época bíblica y venerable, hasta el día de hoy esa cuestión avanzó lo suficiente y ya se sabe que en una región bastante distante de nuestro planeta Tierra, dos agujeros negros están prestes a chocarse en lo que podría ser definido como un apocalipsis: “el fin de la galaxia de Virgen”… Si es que aún existen incautos que creen que su casta virtud se mantiene incólume en los conturbados días que vivimos.  

Pues bien, no dudemos ni un poco de su estado virtuoso, y atengámonos a lo que dicen los astrónomos de la “Universidad de Columbia”, Estados Unidos, pues, de acuerdo con ellos, ese “fin del mundo” inclusive ya puede haber acontecido y aún no lo sabemos… Salvo que sea en Siria o en Irak, y no nos avisaron.

Independiente de estos pensamientos galácticos nada filosóficos, parecería que lo que ellos consideran el “fin del mundo” es muy importante para entender el funcionamiento y las interacciones del cosmos… Si no, pregúnteselo a don Putin.

Ergo, de vuelta al tema, en el artículo publicado por la revista “Nature” y replicado por el periódico americano “The New York Times”, consta que los dos agujeros negros monstruosos llamados de “agujeros negros súper macizos”, estaban, a fines del año pasado, a 20 años luz de distancia. Sin embargo, hoy ellos están a una semana luz y puede que hasta ya se hayan chocado, dependiendo del punto de vista… Y del lugar del mapa donde miremos.

Como sea, el impacto acontecería en 100 mil años, lo que sería una eternidad para nosotros, los humanos, pero prácticamente nada para el universo.

Siendo así, la energía liberada sería igual a la de 100 millones de supernovas (cada una es considerada una explosión de por lo menos 10 astros de masas próximas al Sol), algo que significaría una verdadera serie de “tsunamis gravitacionales” por el espacio-tiempo.

Ya previstos por Albert Einstein en su teoría general de la relatividad, los agujeros negros súper macizos existen en todas las galaxias, en el centro de ellas, y son formados por inmensas nubes de gas y aglomerados de millones de estrellas que entraron en colapso cuando el universo era más joven y denso… Lo que no es de mi tiempo ni el del longevo Abraham, que por causa de su insaciable mujer Sara tuvo que poner las barbas en remojo.  

Como decía, cuando esas galaxias entran en actividad, forman explosiones gigantescas llamadas de “cuásares”, distribuyendo enormes ondas gravitacionales por lo espacio. Al todo, veinte pares de esos agujeros ya fueron descubiertos, y el mismo equipo monitora otros 90 objetos que también pueden ser considerados agujeros negros… Sin contar los del cúbito dorsal humano, obvio.

Daniel D’Orazio, uno de los autores de la investigación, es quien explica: “La detección de esas ondas gravitacionales permite sondar los secretos de la gravedad y testar la teoría de Einstein en un ambiente más extremo de nuestro universo, los agujeros negros”… “Asistir ese proceso atingir su ápice, nos puede decir si los agujeros negros y las galaxias crecen a un mismo ritmo, lo que en última análisis es una propiedad fundamental del espacio-tiempo: su habilidad de cargar vibraciones llamadas ondas gravitacionales, producidas en el último, pero violento eslabón de la fusión”, completó el astrónomo Zoltan Haiman.

A bien verdad, los investigadores esperan, a partir de ahora, entender mejor cómo funciona la atracción entre los cuerpos… No necesariamente de géneros opuestos. A lo que D’Orazio concluyó: “La detección de ondas gravitacionales es una prueba directa de esta región y, por tanto, de los secretos de la gravedad”... “Y llegar a ello es el “Santo Graal” de nuestro campo de estudio”… Así como para los fanáticos del Isis tomar Siria e Irak.

Enterado de estas cosas astronómicas, percibo de ojos agrandados que la catarsis persiste y transporta mi mente a la Ciudad Eterna, lugar en que un día esa visión apocalíptica hizo que el obstinado de Michelangelo abandonase definitivamente esas cosas de frescos… ¡Galáctico tema!

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