Da qué pensar, pero
es muy probable que por andar ocupado entre que “El Imperio contraataca”, “El
retorno del Jedi” y “Una nueva esperanza”, que George Walton Lucas Jr. haya dejado de lado junto con su amigo
Steven Spielberg, eso de continuar andando “En busca del arca perdida”.
Tal hecho significa una
verdadera lástima para cualquier cinéfilo que adora buenos filmes de aventuras,
pues lo que hoy se sabe, es que una historia al mejor estilo “Indiana Jones” está prestes a tornarse
realidad mientras algunos arqueólogos hacen excavaciones en una legendaria ciudad
perdida que fue localizada en la selva de Honduras.
Durante
siglos, en esos mismos parajes hondureños, muchos viajeros, trotamundos vagabundos
turistas y afines, junto a moradores de la región, han estado compartiendo
legendas sobre una tal de ciudad perdida donde se dice que habría sido allí que
el “Dios Simio” generara una criatura extraña mitad hombre, mitad mono.
Aprovechando
los cinco minutos de fama que dicho asunto puede generar dentro de poco en la
farándula de la vida, el Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández,
anunció no hace mucho que las excavaciones comenzarán en breve, luego de haber firmado
un acuerdo que contará con la colaboración de arqueólogos de la “Universidad
Estadual de Colorado”, Estados Unidos.
Independiente
de las fatuas noticias actuales, lo que hasta entonces se conocía, es que la
llamada “Ciudad del Dios Mono” supuestamente había sido vista por el explorador
americano Theodor Morde en 1940, no obstante él jamás hubiese revelado los
detalles de su localización, ya que años más tarde cometió suicidio y se llevó
el secreto de su descubrimiento a la tumba… Con mono y todo.
Sin
embargo, el año pasado otros exploradores encontraron los vestigios de una
civilización perdida que no había sido vista por ojos humanos por más de un milenio;
y por acaso entre las ruinas visitadas, por pura casualidad, encontraron
curiosas esculturas realizadas en piedra.
Cuanto a
la trama de la historia, por lo que cuentan, los indios de Honduras habrían
relatado al fallecido Morde que el “Dios Mono” generara una criatura mitad
humana y mitad animal allí en esa floresta.
Con todo,
ahora, estos aventureros exploradores encontraron nada menos que 52 esculturas en
el referido sitio arqueológico, entre las que se incluye una que fue descrita
como “hombre yaguar”, una figura mitad humana mitad animal.
Por su
parte, Christopher Fisher, representante de la “Universidad de Colorado”, dijo
que el lugar estaba impecable y que había permanecido prácticamente intocado,
llegando a catalogar el descubrimiento como “increíblemente raro”.
Pues bien,
todo hace suponer que estos exploradores -que no son de película-, al mirar por
la rendija que habían en las piedras, incluso así consiguieron distinguir un
bulto negro que salía de la garita y se acercaba al plato, percibiendo también,
que el mono, mono era, no perro, lobo ni gato, miró primero a su Dios y sólo
después bajó la cabeza a la comida, como si pensase por un mísero instante que
estaba dividiendo esa consideración con quien viniera, bajo la lluvia tropical,
desafiando la intemperie, nada más que para verlo comer… ¡Mágico asunto!
(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma
editorial Bubok: www.bubok.es/
Nenhum comentário:
Postar um comentário