Por tratarse de un
tema importante y extremamente delicado hoy día, vale aclarar que existen
muchos factores que aumentan el riesgo de que alguien sea coaccionado con fines
sexuales o que fuerce sexualmente a otra persona. Estudiosos del tema afirman
que algunos de estos factores están relacionados con las actitudes, creencias y
conductas de los individuos implicados, mientras que otros están muy arraigados
en el entorno social, incluyendo las esferas de los iguales, la familia, la
comunidad y la sociedad. Tales factores influyen no solamente en las
probabilidades de sufrir violencia sexual, sino también en la reacción ante
ella.
Por ejemplo, en la actualidad,
el besar a una persona sin tener su consentimiento puede ser interpretado como
acoso sexual. Por ende, el acoso sexual es genéricamente la manifestación de
una serie de conductas compulsivas de solicitudes de favores sexuales con
distintas formas de manifestación dirigidas a un receptor o receptora sin tener
su consentimiento. Se puede aplicar a ambos sexos o a personas del mismo sexo;
pero predomina comúnmente en los hombres que se mueven en ambientes de
relaciones laborales, académicas, estudiantiles, que incluyen hasta el hogar.
En muchos países es una figura delictiva punitiva que se pena según su gravedad
y que puede incluir hasta la privación de libertad.
El acoso sexual no es más que una
trasgresión a los derechos humanos que niega el principio de igualdad de trato
y de oportunidades en el trabajo o donde sea. Por tanto, es una conducta que
contraviene diversas disposiciones de la Constitución de muchísimos países. Es
además un delito tipificado por códigos penales y una prohibición expresa a
favor de la equidad entre mujeres y hombres.
El acoso de naturaleza sexual
incluye una serie de agresiones que van desde molestias a abusos serios que
pueden llegar a involucrar forzadamente actividad sexual. En base a
estadísticas, ocurre típicamente en el lugar de trabajo u otros ambientes donde
poner objeciones o rechazar puede tener consecuencias negativas.
Pues bien, si bien el
susodicho de esta historia ya fue absuelto de una acusación de violación, según lo informa el sitio de la “BBC”, no en tanto éste ha recibido ahora la orden judicial de notificarle a la Policía con
24 horas de anticipación que planea tener relaciones sexuales y con quién.
El hombre, que actualmente
vive en York, Inglaterra, y cuyo nombre no puede ser revelado por orden
judicial, fue exculpado en 2015 durante un nuevo juicio tras haber alegado que
la supuesta víctima había dado su consentimiento de mantener relaciones con él.
Sin embargo, absuelto de una pena mayor, fue objeto de una orden de riesgo
sexual provisional, inicialmente impuesta en diciembre, y extendida por cuatro
meses a partir de ahora. Tal medida supone que esta persona debe avisar a la
Policía sobre cualquier actividad sexual planificada y, de no hacerlo, corre el
riesgo de enfrentar hasta cinco años de cárcel.
Conforme señala el
documento, él “debe revelar los detalles de cualquier mujer incluyendo su nombre,
dirección y fecha de nacimiento”. Además se establecen restricciones sobre el
uso que él puede hacer de internet, teléfonos celulares y exige que informe a
la Policía acerca de cualquier cambio de residencia.
Durante una
audiencia judicial que será realizada en mayo, se decidirá entonces si esta
orden provisional se convertirá en una decisión permanente que, en ese caso, la
misma pasará a regir por un período mínimo de dos años a un máximo sin límite
de tiempo.
Según explica el
sitio de la BBC, las órdenes de riesgo sexual fueron instituidas en Inglaterra
y Gales en marzo de 2015 y son medidas de carácter civil impuestas por jueces a
solicitud de la Policía. Pueden ser aplicadas a cualquier individuo que, según
la Policía, represente un riesgo de delito sexual, incluso si nunca ha sido
condenado por un crimen.
Pienso que la
resolución del juez inglés ha sido un avanzo y tanto que bien podría aplicarse
por aquí para beneficio directo de los que sufren de acoso sexual y soportan conductas compulsivas de solicitudes de favores
sexuales… ¿Quién sabe un día ese mismo sol no iluminará esta parte del
hemisferio?
(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma
editorial Bubok: www.bubok.es/
Nenhum comentário:
Postar um comentário