Antes, esa
multitud claudicante que habita como puede en este orbe pernicioso para la
salud mental de muchos, perdía su tiempo mirando hacia el cielo con temor de
que a “Ceres”, el más pequeño de
los planetas enanos existentes dentro del sistema solar y que se ubica entre
las órbitas de Marte y Júpiter, se le ocurriese cometer alguna travesura
gigantesca… Un hecho de por si antagónico con su tamaño.
Es que a
éste, inicialmente se lo consideró como un cometa, luego como un planeta, para
posteriormente ser considerado el mayor asteroide ya descubierto por el hombre,
hasta la creación de la categoría de “planeta enano”, en 2006; y ya se
desconfía que bien puede refugiar el alma de “Gruñón”, el más intempestivo y cabeza dura de los
“Siete enanitos” de Blancanieves… Cosas que sólo pueden ocurrir en la mente
imaginativa de Walt Disney.
Sin embrago,
eso de que el planeta Tierra puede ser atacado y desaparecer, todos ya lo saben
desde antes de nacer. Empero, lo que en realidad muda en esta historia que no
es cinematográfica, es el contenido de las diversas teorías acerca de cómo eso acontecería…
Ataques de seres desconocidos, cometas, meteoritos y, ahora, explosiones que
vendrán de las estrellas… No necesariamente fugaces.
Por lo menos
esa es la más nueva teoría construida luego a seguir de desvendado un estudio que
fue conducido por el investigador Bailer-Jones, del “Instituto Max Planck”, de Alemania.
Pese a ello
no hay que alarmarse con anticipación. Habría tiempo suficiente de uno
prepararse, pues de acuerdo con el contenido del estudio, la tragedia solamente
acontecería en las próximas centenas de millares de años… O sea, un poquito más que pasado mañana.
No obstante
a cuando ocurra la efeméride, ello podría afectar apenas el planeta y no a la
humanidad -la que ya se encuentra afectada por el fundamentalismo desquiciado
que la rodea-, pues según el sabio perito de Bailer-Jones, con lo que contienen
las noticias periodísticas, es imposible prever su continuidad en tanto tiempo.
En todo
caso, su tesis se apoya en que el estudio propone que la fuerza gravitacional
de algunas estrellas podría empujar en dirección de la Terra muchos cometas de
una sola vez… Y ahí, mi diáfano amigo, será un desbarajuste.
Es que como las
estrellas están en constante movimiento, Bailer-Jones acredita que dos de ellas
pueden “perturbar el orden” y acabar afectando la Tierra. La primera sería la “Hip
85605”, que tiene 90% de chances de llegar a 0.13 años-luz (aproximadamente 15
trillones de kilómetros) de distancia de la Tierra entre 240 mil e 470 mil años.
La otra sería la “GL 710”, aunque esta llevaría tres veces más tiempo para
aproximarse de nosotros, lo que de por sí la descarta como un posible “agente
causador del caos”.
Así como
suele suceder en todo cuento infantil, el lado bueno de la historia, es que además
del tiempo que esto llevaría para acontecer, es que el propio investigador
admite que su estudio llevó mucho tiempo para quedar pronto y por eso fue realizado
encima de datos obtenidos en la década de 1990. Por cuenta de ese factor, él
considera que puede haber imprecisión en sus números. Por tanto, ahora
Bailer-Jones ira rehacer su estudio para dar más precisión a los datos.
Como es
fácil de imaginar, tanto la intuición como la habilidad
de observación de Sr. Bailer-Jones no es extensa en cantidad ni excelsa
en calidad de detalles. Puede que eso se deba a que su biblioteca cuente con
dos o tres centenas de libros colocados en la estantería, viejos unos cuantos,
en la media edad otros, y éstos son la mayoría, los restantes más o menos
recientes, pero todos sin excepción, deben contener fábulas literarias para
inglés ver… ¡Imaginativo!
(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/...
Libros y
e-book disponibles en: Livraria Saraiva: www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma
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