Por ser
una de las más ricas perlas de actual temporada mundana, ciertamente está eso
que puede considerarse altruista con estilo medio gongorino, ya que si dudas
ser amante puede ser interesante y hasta tener sus
ventajas, mismo que millaradas digan que no pasa de un comportamiento sectario.
No obstante cuando surgen las desventajas, mi amigo… Que lo diga entonces un
“Picarón chino”, que por cuenta de una aventura sexual acabó pasando los peores
momentos de su vida.
Es sublime
saber que ya en el siglo pasado intestinos sueltos generaban problemas para la
población, pero retornando al rumiar sociológico del momento actual, me atengo
a la historia que aconteció ayer en Fujian, una provincia de China, la cual por
poco no terminó en tragedia.
Resulta que
un hombre, cuya identidad fue mantenida en secreto, tuvo que pasar la noche colgado
de un balcón del séptimo piso para evitar ser sorprendido por el marido de la espasmódica
dueña de casa.
Al percibir
que su marido estaba llegando en casa más temprano que lo esperado, la mujer
mandó que su amante se ocultase en el estrecho balcón y allí lo dejó, porque en
ningún momento el hombre engañado y aspirante a buey dejara la casa, por lo que
don Picarón necesitó pasar la noche viendo el bucólico paisaje desde las
alturas. Sólo cuando el hombre de protuberancias craneanas salió para trabajar
a la mañana siguiente, fue que la mujer pudo llamar los bomberos.
Uno de los
bomberos que participó de la operación de rescate, afirmó: “Fue un hecho de mucha
suerte, -si es que existe suerte en esta historia-, porque cuando el marido de
la mujer llegó a su casa, el amante ya estaba de salida, por lo que ya se
encontraba vestido. No fuese por eso, hubiera necesitado que pasar la noche colgado
del balcón y sin ropa, lo que podría haber resultado nada emocionante para él”…
Y se le hubieran enfriados las… Bueno, dejémoslo así.
Evidente que
la operación de rescate no fue nada del otro mundo ni resultó complicada, y al
final la mala noche del amante terminó bien. Para lograr sacarlo del aprieto,
los bomberos colgaron una cuerda en la cual el hombre fue preso y así consiguió
volver fácilmente por la misma ventana por la cual saliera. Sin mostrar lesiones
aparentes -sólo en su ego-, se mostraba apenas muy cansado, según informaron las
autoridades locales.
Mismo después
de haber sido liberado, él no quiso contar a los rescatistas los motivos que lo
hicieron pasar la noche en un lugar tan peligroso. Sin embargo, luego de mucha
insistencia de los socorristas y de la entrada de otras autoridades en la historia,
es que la mujer terminó confesando que aquel era su amante y contó para los
oficiales de la policía, tintín por tintín, toda la historia. Ya para el bovino
de su marido...
Pues bien,
ya que este sujeto se sintió preso por el crimen de “descartar”, nada mejor que
recordar a “Descartes”, el filósofo que
descartó la escolástica adoptando la geología, mismo que nadie lo haya notado…
¡Ni su mujer!
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