En cierto momento, con aquella entonación dulce y
amorosa que todo mundo conoce pero bien sabe que por detrás esconde el berrinche,
ella le dijo: “Mi amor, dejaste tu celular en mi casa… Te llamó Fernanda, la
que tienes registrada como Juan mecánico”… Y luego dio en lo que dio.
Eso me lleva a registrar que “la venganza es sin duda un plato que se
come frio”. ¿Correcto?... Pues, en todo caso, al momento, esa frase puede no
ser tan literal así cómo es posible que suene a los oídos del más despistado
lector, y yo bien podría sustituirla por otra y mencionar que “la venganza es un
jabón para lavar los platos”, por lo que no estaría mintiendo.
A bien verdad, eso fue justamente lo que aconteció hace pocos días en
China, el gigante país oriental donde además de ser habitado por gente de
mirada oblicua, hay algunos con mente rencorosa… Mao Zedong, el Tsé tung, ya lo advirtiera.
Fuera estas bucólicas recordaciones de carácter politiquero, para
ejemplificar mejor mi sucedánea frase inicial, revelo que una joven que ha
quedado conocida apenas como Xiao Xiao, ciertamente no se conmovió con el
espíritu navideño y pasó el final de 2015 completamente triste. Al final de
cuentas su afectación es comprensible, ya que ella fuera abandonada por el novio
de manera extremamente cruel: además de terminar con el noviazgo, el
imprestable masculino hizo cuestión de decirle que su decisión se debía a que la
joven estaba gorda y con sobrepeso… Pienso que imaginariamente por culpa de McDonalds.
Pues bien, por peor que haya sido el impacto emocional de la separación,
Xiao Xiao consiguió encontrar un lado positivo del argumento de su ex y se vengó
de manera creativa. Luego después de ella pasar por una lipoaspiración para
reducir aquellas gorduritas indeseables, a esta jovencita se le ocurrió utilizar
toda la gordura que fuera retirada de su cuerpo para preparar una barra de
jabón y mandársela al ex.
Además de crear ese regalito navideño bastante inusitado, la joven hizo cuestión
de devolver la humillación: publicó su historia en “Weibo”, una especie de “Twitter”
en China, permitiendo que todos quedasen sientes de los irracionales absurdos que
fueron dichos por el cobarde ex rompe corazones. Lógicamente, el desalmado
sujeto luego se convirtió en el enemigo número 1 de muchas jóvenes de China.
Cuando cuestionada sobre el porqué de haber resuelto preparar una barra
de jabón con la gordura, Xiao Xiao dio una explicación creativa, mismo que un
usuario de la red virtual le haya sugerido que ella tendría que haber mandado todo
“crudo” para su ex. Mismo así, según ella, el jabón serviría para él lavarse la
boca y aprender a respetar las personas, gustando de ellas o no.
Basta con decir que en pocas horas Xiao Xiao viró textualmente una
“heroína” de varias mujeres -mismo no siendo ella una adicta a los opiodes consumidores de droga-, y de la nada vio su historia personal ser
compartida por millares de personas.
Sin embargo, el peso indeseable que suele originar los cinco minutos de
fama, llegó a causar malestar para esta joven china, ya que pocas horas después
comenzó a recibir amenazas, por lo que decidió apagar de vez su cuenta en la
red social.
Supongo que eso ocurrió, nada más porque una vez que ella los apoyó los
dedos en el teclado de su computadora, sus pensamientos fueron ganando sentido
a medida que los pulgares, índices, anulares y meñiques comenzaban a
interpretar el mensaje por cuenta propia y de acuerdo con sus propias leyes e
instrucciones que le llegaban de la cabeza… Verdaderamente, creo que son pocos
los que saben de la existencia de un pequeño cerebro en cada uno de los dedos
de la mano, localizado en algún lugar entre falange, falangina y falangeta…
¡Válgame Dios!
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