No es raro ver que ciertas desesperaciones de espíritu, o que ciertos
golpes de la vida empujen a la víctima a decisiones a veces un poco dramáticas,
cuando no peores, puesto que llega un momento en que el individuo trastornado
oye una voz gritándole dentro de su cabeza: “perdido por diez, perdido por
cien”.
Es cuando éste, como si se sintiese el líder del trastocado grupo “Boko Haram” nigeriano, o según las
particularidades de la situación en que se encuentre y el lugar donde ella lo
encuentra a él, pasa a gastar el último dinero que le queda en un billete de
lotería, o pone sobre la mesa de juego el reloj heredado del padre y la
pitillera de plata que le regaló la madre, o apuesta todo al rojo a pesar de
haber visto salir ese color cinco veces seguidas, o quizás salta de la
trinchera y corre con la bayoneta calada contra la ametralladora del enemigo…
Sin duda, las situaciones pueden ser muchas.
El caso que relataré a seguir es algo similar, ya que la escritora de un
bestseller que se había fundamentado en falsas memorias sobre el periodo del Holocausto,
terminó por ser condenada por un tribunal de los Estados Unidos a devolver nada
menos que 22,5 millones de dólares a su editora.
En el presente caso, la autora en cuestión es la belga Misha Defonseca,
autora del libro “Misha: A Mémoire of the Holocaust Years”, o si le resulta
mejor entenderlo: “Misha: memorias de los años del Holocausto” en su traducción
literal, obra que fue publicada en 1997.
Resulta que este libro cuenta la historia -supuestamente verdadera- de
una niña judía que, entre otras cosas singulares y plurales, fue sustentada por
lobos y mató a un soldado nazista durante el desarrollo de la Segunda Guerra
Mundial.
Sin embargo, ahora se ha informado al mundo que el asunto no habría sido
bien así, según consta en la decisión condenatoria que fue decretada por el
tribunal de apelaciones de Massachusetts emitida el último 29 de abril y que lleva
la firma del juez Marc Kantrowicz, según consta en una copia del documento que
fue publicada en el “Courthouse News Service”.
En efecto, la autobiografía de Misha Defonseca, -que en verdad se llama
Monique de Wael-, se convirtió en un éxito instantáneo en toda Europa y fue
traducida para más de veinte lenguas diferentes. Por su vez, en 2007, la obra
ganó una adaptación para el cine, intitulada: “Sobreviviendo con Lobos”.
No en tanto, en febrero de 2008, la propia Defonseca admitió que muchas
de las cosas que había escrito eran falsas, comenzando por el hecho de que no
era judía y que nunca había dejado su casa en Bélgica durante la guerra. No en
tanto, ella se justificó garantizando que esta fuera su forma de sobrevivir a
la tragedia vivida en la época… “Este libro, esta historia, es mía. No es la
realidad real, pero fue mía realidad, mi manera de sobrevivir”, afirmó la
escritora en 2008.
Lo curioso del caso, es que la saga judicial en los Estados Unidos comenzó
con un proceso abierto por la propia Defonseca y por una persona que debería ayudarla
a escribir la versión en inglés, de nombre Vera Lee, quienes inicialmente
habían denunciado a la editora Mt. Ivy Press L.P por quiebra de contrato.
La cuestión, es que por entonces fue dado un primer parecer jurídico favorable
a Defonseca y Lee, y el fallo rindió nada menos que US$ 22,5 millones a la escritora
belga, y US$ 9,9 millones a Lee.
Pero por causa de la costumbre y las necesidades de ocasión, esa derrota
judicial llevó Jane Daniel, el presidente de la mencionada editora, a buscar
evidencias de fraude en la historia, de la cual muchos ya habían dudado.
De tal modo, luego de la apelación de la editora, el caso pasó a segunda
instancia, donde la sentencia en favor de Defonseca fue revertida, y anulada.
No satisfecha con el veredicto, la escritora recorrió entonces al
tribunal de apelaciones, el cual resolvió mantener la decisión de anular la
primera sentencia.
“Este caso es único. La falsedad de la historia es indiscutible”, evaluó
el juez Kantrowitz en su sentencia del 29 de abril último.
“No opinamos sobre si es razonable la creencia de Defonseca en la
veracidad de su historia”, informó el juez, alegando que “la introducción de la
evidencia de los hechos actuales de su historia en el proceso podría haber permitido
una diferencia significativa en las deliberaciones del jurado”… “Esperamos que
ahora la saga tenga llegado a su fin”, concluye la sentencia de nueve páginas.
Como el preciado lector puede apreciar, notará que incluso los ánimos
más fuertes tienen momentos de irresistible debilidad, que es cuando la mente
no consigue comportarse con la reserva y la discreción que el espíritu durante
años le ha enseñado… ¡Vaya vulgaridad!
(*) Si
desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por
“Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas
del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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