Al principio comencé a leer
este manuscrito de manera normal, haciéndolo según mi habitual costumbre,
bastante rápido. Eso ocurrió hasta que llegué a la tercera oración, cuando entonces
paré y empecé a leerlo de nuevo, interpretando más despacio las frases y
pensando acerca de cada palabra. Por tal motivo, pienso que este escrito hará también
que el amigo leyente tome su tiempo al leerlo, y cavile un poco al respecto;
así que, me siento obligado a sugerirle que lo lea despacio.
¿Ya es Invierno...sabe? Creo
que el tiempo tiene su manera peculiar de moverse rápido y tomarte desprevenido
del paso de los años. Parece que sólo ayer que era joven, recién casado y
embarcándome en mi nueva vida junto con mi pareja. Pero de cierta forma, eso me
parece que fue hace mucho tiempo, por lo que ahora pienso irreflexivo: ¿A dónde
se fueron los años?... Sé que los he vivido todos. Tengo visiones como fue
entonces y de todas mis esperanzas y sueños. Pero aquí está el invierno de mi
vida, y “me agarra de sorpresa”…
Es cuando me pregunto: ¿Cómo
llegué aquí tan rápido? ¿Dónde se fueron los años? ¿Adónde se fue mi juventud?...
Bueno, recuerdo bien haber visto gente mayor a través de los años, cuando
pensaba que aquellas personas mayores estaban muy lejos de mí, y que ese
invierno estaba tan lejos de mí, que no me podía imaginar cómo sería…
Pero no hay como negar
que aquí está él. Todos mis amigos están retirados y volviéndose “grises”, se
mueven más lento y en ellos ahora veo a una persona mayor. Algunos están en
mejor forma, otros peor que yo, pero sí, noto en sus fisonomías el gran cambio.
Ya no son como las personas que recuerdo, que eran jóvenes y vibrantes, sino que
son como yo, y que su edad se empieza a mostrar y ahora todos somos como aquellas
mismas personas mayores que solía ver y que nunca pensé que sería...
¡Ahora veo que sólo el hecho
de tomar una ducha es uno de los acontecimientos reales del día!... ¡Y que
tomar una siesta ya no es algo agradable como era antes, sino que es algo
obligatorio! Y eso ocurre porque si no lo hago por mi propia voluntad,
simplemente me quedo dormido donde esté sentado.
Un poco absorto me doy
cuenta que entré en esta nueva etapa de la vida sin preparación alguna para
todos los dolores y achaques y la pérdida de fuerza o habilidad para ir y hacer
todas las cosas que quisiera haber hecho pero que nunca las hice. Pero por su
vez, por lo menos sé, que aunque el invierno haya llegado y no obstante no esté
muy seguro de cuánto va a durar, sí sé que cuando éste se acabe en esta tierra,
se acabó… ¡Otra aventura empezará!
Obvio que tengo
arrepentimientos en mi alma. Hay cosas que hubiese querido no haber hecho, y otras
tantas cosas que debí haber hecho y no las hice. Pero de verdad, hay muchas
cosas de las que estoy contento que hice.
Así que, si usted todavía
no está en su invierno, permítame recordarle que pronto estará allí mucho más
rápido de lo que piensa. Por tanto, cualquier cosa que quiera lograr en su
vida, por favor, “hágalo rápido”. No lo posponga por mucho tiempo. La vida se
pasa rápido. Haga todo lo que pueda hoy, porque uno nunca estará seguro si ya
es su invierno o no.
Como usted no tiene la promesa
que verá todas las estaciones de su vida, mejor que viva el hoy y diga todas
las cosas que quiera que sus seres queridos recuerden, con la esperanza que
ellos lo aprecien y amen por todas las cosas que ha hecho por ellos en los años
pasados.
Recuerde que la vida es
un regalo que se te ha dado, pero la forma en que la vives es un regalo que tu
dejas para los que vienen después. Por tanto, has de este viaje algo único y
fantástico… ¡VIVE BIEN!... ¡Goza el día! ¡Has algo agradable!... ¡Se Feliz!
Por lo demás, recuerde: “Lo
real es la salud y no las piezas de oro y plata que uno acumuló”. Y finalmente,
considere lo siguiente: “Goce al máximo su día mientras dure, pues pronto verá
que sus hijos se están convirtiendo en lo que usted es ahora”.
¡Ah! Y eso de salir a la
calle es bueno, pero ¡regresar a la casa es mejor!
Sé que usted también se
olvida de los nombres, pero eso no importa mucho, está bien, porque otras
personas ¡se olvidan que siquiera te conocieron!
Es por eso que pienso que
las cosas que me importaban hacer, ya no me importan ahora, aunque sí me
importa que no me “importe” que no lo haga más. Al final de cuentas uno duerme
mejor en un sillón con la TV prendida que en la cama, aunque a esto se le llama
“pre-dormir”… Además, confieso que extraño los días cuando todo trabajaba con
solamente un interruptor de “prendido” y “apagado”.
En consecuencia a todo
esto, he percibido que últimamente tiendo a usar más las palabras: ¿qué?... ¿dónde?...
¿cómo?, y lo que solían ser pecas ahora son manchas del hígado. Además, noto
que a mi lado todo el mundo “susurra”. También tengo tres tallas de ropa en el
ropero, dos de las cuales nunca volveré a usar…
En todo caso, pienso que lo
“Viejo” es bueno en algunos casos: Viejas canciones, Viejas películas, y lo mejor
de todo, ¡VIEJOS AMIGOS!
Confieso que no soy el
autor de este artículo… Solo me gustó.
(*) Si
desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por
“Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas
del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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