Le aviso
que suizo no es, por lo que carece de su común escrupulosidad puntual. Mismo
así, un “reloj” ficticio que fue inventado hace 70 años para conseguir medir lo
cuan próxima está la humanidad de su extinción, parece que volvió a mover sus
punteros esta semana. En realidad, él estaba a 5 minutos de la medianoche
(horario que representa la “extinción”) y el último día 22 fue “adelantado” en
dos minutos, lo que lo deja solamente un “minuto” de lo que será el momento más
próximo de nuestra decadencia final.
De
acuerdo con los científicos del “Bulletin of Atomic Scientists”, el grupo que
monitora la posibilidad de extinción de la humanidad, esto se debe a la
negligencia de los gobiernos al rededor del mundo de querer atacar radicalmente
el calentamiento global… Muy diferente a otros calentamiento humanos.
De
acuerdo con las palabras de estos doctos, Estados Unidos, China y Rusia son los
mayores villanos en el asunto, porque ni siquiera mandaron representantes a la
última conferencia realizada en Lima, Perú.
Las reacciones contra tan delicado tema, según el “BAS”, están siendo
tomadas en “cámara lenta”… “La 'medianoche' no es una hora cualquiera:
simplemente significa la extinción de la raza humana y de la vida en nuestro
planeta”, afirmó Kennette Benedict, la apocalíptica directora del “Bulletin of
the Atomic Scientists”.
El tal reloj,
oficialmente llamado de “Doomsday Clock” (“Reloj del Apocalipsis”) fue inventado
hace décadas por el BAS para dar una idea al mundo de cómo el ser humano se
aproxima de la autodestrucción. La creación de del mismo surgió luego del lanzamiento
de la bomba nuclear en Hiroshima y Nagasaki, en Japón, cuando la esposa de uno
de los científicos que anda a las vueltas con el “Manhattan Project”, fue quien
idealizó la concepción gráfica del “Reloj”… El que no necesita de pilas; es
sólo darle cuerda y pronto.
Es más, durante
la Guerra Fría, el malévolo reloj se “aproximaba” de la medianoche siempre que la
tensión entre EUA y la ex Unión Soviética se agravaba. El momento más próximo de
la destrucción fue en 1953, cuando las dos superpotencias de entonces comenzaron
a realizar testes con la bomba de hidrógeno. En todo caso, con el fin de la
Guerra Fría, el puntero de los minutos del reloj alcanzó su mayor distancia de
la “medianoche”, en 1991, llegando a 17 “minutos” de distancia.
En la colectiva
de prensa dada por esta organización científica, los investigadores observaron
que muchas de las consecuencias van mucho más allá de la catástrofe natural… “Gobiernos
pueden perder estabilidad. El Océano Ártico pasará a ser un área de inestabilidad
militar porque nuevas fronteras se formaran por allí. Crearemos un nuevo tipo de refugiado, los
refugiados ambientales”, ilustró con lápiz gris, más bien tirando al negro retinto,
el incoloro profesor Richard Sommerville, de la “Universidad de California”.
La última
mudanza de éste perseverante medidor de tiempo fue en 2012, cuando el reloj pasó
a estar a 5 minutos de la autodestrucción, luego del desastre nuclear de
Fukushima y de la diseminación del virus H5N1… En todo caso, sobre la epidemia
del Ebola y de las atrocidades y muertes causadas por el Boko Haram y los
dementes del Isis, ellos se abstienen de decir nada.
Con todo, la
decisión de estos científicos en adelantar las agujas del reloj en “dos
minutos” indica que la humanidad se está destruyendo a pasos más largos… Por lo
que razono con ligereza que si no termino ya este post y no voy lo cuanto antes
al baño, la hecatombe me alcanzara en una situación periclitante… ¡Dios me
libre!
(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/...
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