Es fácil suponer
que existen diferentes tipos de protestos, pero juzgo que por más terrible que estos trasciendan, muchas veces resultan un mal
necesario. De ahí que un protesto, manifestación o marcha significa la exhibición pública
de la opinión de un grupo activista -tanto sean ellos de carácter económico,
político o social-, mediante una congregación en las calles o donde se les
ocurra realizarlo, por lo que a menudo ocurren en un lugar o una fecha
simbólica y asociados con la opinión que se discute.
Por ende, el
propósito de una manifestación es mostrar que una parte significativa de la
población está a favor o en contra de una determinada política, persona, ley,
etcétera, y su éxito suele ser considerado mayor cuanta más gente participa del
mismo. Con todo, vemos que en algunos protestos o manifestaciones producen
disturbios y violencia contra objetos materiales de uso público,
establecimientos, peatones o la policía, o incluso contra los mismos
manifestantes, lo que resulta inadmisible para la paz y la convivencia social.
Generalmente, otros mecanismos de protesta como las huelgas -especialmente las
huelgas generales- van acompañados de manifestaciones.
Ilustrando lo que digo con
base en la historia, África, con sus constantes guerras civiles, ha dejado decenas
de ejemplos de fracaso, donde el pueblo salió a la calle simplemente para
cambiar un dictador por otro. Otra muestra es Irán en 1979 cuando los
pueblerinos trocaron una monarquía autocrática por una teocracia, ya sea para
mejor o peor. Por tanto, si en algún momento el objetivo de esa gente fue alcanzar
la libertad, pienso que eso ciertamente no fue alcanzado.
Sin embargo, para citar algunas
revoluciones bien sucedidas, podemos comenzar por la India de Gandhi, que a través
de la desobediencia civil y protestos pacíficos ayudó a tirar de vez a los
ingleses de las tierras de oriente. No obstante, el mejor ejemplo es sin duda las
marchas contra la segregación negra en los Estados Unidos (lideradas, entre otros
por Martin Luther King y Malcon X) y los movimientos Gays en California. Es que
ambos movimientos reforzaron de alguna manera la democracia de los EUA y revirtieron
leyes pre conceptuosas, aunque después de vencida esta etapa ese tipo de
protesto migra para protestos de concientización, como lo es la “Parada Gay” de
São Paulo. Con todo, actualmente vemos, mismo que tímidamente, la marcha a
favor de la mariguana tomando forma, siempre en busca de libertad para los usuarios
de esa yerba.
Pero como
la palabra hoy día es “innovación”, no hace muchos días que un político neozelandés
fue albo de un protesto diferente por parte de una militante contraria a sus
procedimientos gubernativos.
Resulta
que mientras el ministro Steven Joyce concedía una entrevista a los vehículos
de prensa, de repente vio venir en su dirección un objeto por demás folclórico.
No se trataba de huevos o tomates y sí de “un pene volador”.
Lo que en
verdad aconteció, fue que en cierto momento una mujer dribló a los agentes de seguridad
para lograr tirar un vibrador en el rostro de Joyce, que fue pego de sorpresa mientras
conversaba con los periodistas… Y que por suerte en ese instante estaba de boca
cerrada.
“¡Eso es
por usted estuprar nuestra soberanía!”, le gritó la exaltada manifestante en la
ocasión, momento en que la susodicha llegó a ser detenida, pero que no responderá
judicialmente a nada porque en realidad su acto no se encuadra en crimen alguno.
Cohibido y
obligado a responder, Joyce explicó que no se sintió incomodado con la actitud
de la mujer, aunque admitió que fuera inusitada… Quizás pensando en llevarse el
artilugio a casa para darle otros usos e beneficios.
El referido
ministro, que ya fue responsable por los gabinetes de Ciencia e Innovación,
Comunicaciones e Información Tecnológica y Transporte -lo que ciertamente
muestra que calentó silla en todas las autarquías-, actualmente está a cargo
del ministerio de Educación Superior, Profesionalización y Empleo.
De acuerdo
con los vehículos de prensa locales, el protesto, por su vez, fue contra la “Asociación
Transpacífica”, un representativo acuerdo económico y comercial reciente que
envuelve otros 12 países, como la vecina Australia, los Estados Unidos, Chile,
Japón, Canadá, Perú y la propia Nueva Zelandia.
Una vez analizado
el tema de manera enfática, hiperbólica y persuasiva con que ciertos acontecimientos
y conceptos son utilizados hoy día para subvertir el sistema imperante, se nota
que algunos pretenden transformar un banal paisaje de lavabos en una
enloquecedora visión de Troya, lugar donde se sabe que el sexo galopaba por las
sutilezas de Homero, para quien la visión de Helena significaba la simple
invasión de Argólida bajo una retumbante tesón de argolla, en Miterreno, o
hasta quien sabe Termópilas, lugar en que la coherencia de los hechos de
Heródoto se aproximaban mucho de aquella que vemos hoy en este país del
Pacífico… ¡Impresionante!
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