Cuál terráqueo
no está al corriente de que el proceso de fallecimiento de un individuo, si
bien está totalmente definido en algunas de sus fases desde un punto de vista
neurofisiológico, bioquímico y médico, aún no es del todo comprendido en su
conjunto desde el punto de vista termodinámico y neurológico, ya que existen
discrepancias científicas al respecto.
En todo
caso, todos entendemos y asimilamos de que la muerte no es más que un proceso terminal que consiste en la
extinción del proceso homeostático de un ser vivo, esto es, “la extinción de la
vida”… O sea, uno deja de respirar y pronto.
Sin
embargo, según lo menciona un reciente estudio publicado en el periódico de la
“Asociación Americana del Corazón”, y que es el más reciente a describir los
riesgos potenciales de la vida sedentaria de los bípedes, que incluye presión
alta, obesidad, cáncer y dolencias cardíacas, da a entender que las personas
que asiste televisión durante tres horas o más por día pueden estar dos veces
más propensas a morir prematuramente de que aquellas que permanecen menos tiempo
frente a la TV… Dependiendo, claro, del programa que los entretenga.
Pues,
siendo así, le indico que el autor principal del estudio, Miguel
Martinez-Gonzalez, director del departamento de Salud Pública en la
“Universidad de Navarra”, en Pamplona, España, dijo a ese respecto: “Nuestros descubrimientos
son consistentes con una serie de estudios anteriores, donde el tiempo gasto
asistiendo TV estaba vinculado a la mortalidad”.
Dicho
estudio se basó en los registros de más de 13 mil personas letradas, quienes estudiaron
diversos cursos y se recibieron en universidades españolas… O sea, no eran unos
cualquieras. Otro dato, la edad media de esos entrevistados era de 37 años y el
60% de ellas eran mujeres… Lo que no significa nada de extraño.
Pues
bien, resulta que estos científicos querían descubrir si había algún vínculo directo
entre la muerte precoz de un efímero viviente y el tiempo que éste se pasaba distraídamente
frente a la TV. Y además, aprovechando tan relevante momento, ellos también analizaron
cuanto tiempo las personas pasaron delante de un computador, dirigiendo un
vehículo, y si estos factores influenciaban el riesgo de muerte.
Pero como
quien busca de alguna manera cuidar sus espaldas, estos doctos avisaron que los
participantes del estudio eran personas saludables cuando comenzaron a ser analizados
y fueron acompañados por 8,2 años, en media… Lo que deja claro que durante ese
periodo la salud de ellos quedó perjudicada vaya uno a saber por qué.
Acortando
el asunto, conforme destacó el estudio, resulta que todos aquellos que asistieron
televisión durante más de tres horas por día -además de quedar lelos asistiendo
una programación bazofia-, mostraron estar dos veces más propensos a morir jóvenes
de los que la veían por una hora o más… Mismo que no mencionasen cual canal ellos
sintonizaban.
Resumiendo,
lo que se obtuvo en abreviada cuenta, es que la causa más común de muerte fue el
cáncer, que mató 46 personas, y que treinta y dos de ellos murieron de otras
causas y 19 muertes fueron ligadas a problemas cardiovasculares.
Sí, como
ya imagino lo que el lector está pensando, le diré que la investigación no descubrió
una asociación entre el tempo gasto en la computadora y la muerte prematura o
entre dirigir y morir joven; y que tampoco probó que asistir televisión causó las
muertes prematuras, apenas indicando que una asociación podría ser encontrada
entre asistir más TV y un riesgo mayor de morir, mismo cuando estos científicos
ajustaron el estudio para otros factores potencialmente correlatos.
Sin
embargo, y según lo esclarece el propio Dr. Martinez-Gonzalez: “Los descubrimientos
que realizamos sugieren que los adultos necesitan considerar el aumento de su actividad
física -de pie, y no en la horizontal-, evitar periodos de sedentarismo largo y
reducir el tiempo que gastan asistiendo televisión para no más que una a dos
horas por día”. Por su vez, la “Asociación Americana del Corazón” también recomienda
que las personas hagan algún tipo de ejercicio moderado durante casi dos horas
por semana… Como bien puede ser lo que usted está pensando, ya que sexo también
es muy bueno para el corazón.
En todo
caso, es aconsejable ir con calma en esas santas horas crepusculares, que es
cuando el aire se rarefaz bajo el ruido de un aireo de alas, y donde decenas,
centenas de caballos verdes volando como un puñado de esmeraldas centellantes
aparecen en el firmamento para realizar un delicado ballet vespertino… ¡Idílico
momento, mi amigo!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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