Elemental decirle al amigo lector, que tengo bien claro que el título transcrito
es una expresión que hace referencia a la injusticia natural que se produce en
muchos ámbitos de la vida (economía, belleza...) cuando determinadas personas
son más favorecidas que otras, pero que de acuerdo con otras arbitrajes,
también se aplicaría muy bien en otras
cuestiones y circunstancias que detallaré un poco después de ensancharme algo
más sobre esta epígrafe.
En realidad, el significado de la frase alude a la desigualdad en los bienes, inclusive los
anatómicos. Por tanto, suele decirlo quien está falto de bienes a modo de
queja, cuando se le ocurre comparar su situación con la de otros que tienen mucho
más desahogo. También se menciona en ocasiones con cierta envidia, como si
fuese un lamento por una situación que se juzga injusta… Pero como verá, aquí
no es el caso.
Hasta hace poco yo mismo me hacia la misma pregunta, pero reflexioné y
llegue a la conclusión que solo me estaba fijando más en esas cuestiones, en lo
que algunos tenían y otros renegaban, y les confieso que hasta sentí cierta
envidia… Pero, claro, siempre que me hago esa pregunta, mi conclusión es que
los seres humanos somos individuos injustos, defendemos lo nuestro, tomamos
posesión de ello y, lo que es peor, somos codiciosos, puesto que los que tienen
mucho no quieren perderlo y los que tienen poco sólo les queda luchar para
sobrevivir con lo que les quedó.
Acortando un asunto que se hace tan largo como esperanza de pobre, para ejemplificar
todo lo dicho aquí le reproduciré dos casos que ilustran muy bien esos opuestos
que menciona el rótulo de cabecera:
En
primer lugar, tenemos a una pareja que está siendo buscada por la policía por toda la gélida estepa
rusa, nada más por causa de estos haber turbado la vida de los pedestres que
circulaban por una plaza pública de la ciudad de Samara… ¿El motivo de la demandada?
Es que esos dos angelitos del Diablo decidieron mantener relaciones sexuales sobre
el parapeto de la fuente que existe en dicho local, y, lo que parece ser más
sorprendente, hacerlo nada menos que durante 15 minutos y en plena luz del día.
De acuerdo con el reportaje del periódico “Life News”, la pareja estaba
sentada al borde de la fuente en cuanto se entretenía con besuqueos y manoteos
idílicos. Poco después, cuando por lo visto les hirvió la sangre, el hombre se
acostó sobre el borde de la fuente y su compañera, ya sin la parte de bajo de
su ropa, dio inicio al prosaico acto.
El responsable por realizar el registro en un video casero, Aleksey
Doubhov, de 26 años, afirmó que los jóvenes no se mostraron intimidados con la reacción
-celosa- de las personas que estaban al rededor en la plaza. No en tanto,
después de la divulgación de las sicodélicas imágenes, los agentes de la policía
rusa busca encontrar la extraña pareja para que presten los debidos esclarecimientos
y, si posible, reconstruir el pecaminoso acto… Que por lo que se imagina, será fantástico.
El segundo ejemplo, y todo lo opuesto al caso anterior, se refiere a un
ciudadano norteamericano de nombre Andre Johnson, quien tuvo un pensamiento magnánimo
y un tanto diferente para poder dar fin a sus problemas.
Resulta que durante una noche regada a drogas, Andre descubrió que su pene
era la raíz de todas sus preocupaciones, por lo que entonces se lo cortó. Una
vez repuesto del sangrado suceso, el último lunes 14 habló por primera vez
sobre el asunto en una entrevista publicada en el sitio “E!Online”.
“Sí, yo estaba usando drogas en aquel día. Pero estaba en completo
control de mis actos… Me lo corté, porque mi pene era la raíz de todos mis
problemas. Mi solución radical, fue la percepción de que sexo es sólo para
mortales, y yo soy un Dios... Esas actividades extracurriculares ya me causaron
varios problemas, y yo estoy aquí para ser un Dios”, afirmó el propio Andre
Johnson en la -reducida- entrevista.
Su actividad profesional es la de rapper musical y hasta puede afirmarse
que Andre tiene un cierto éxito en su país. Pero por cuenta de su castrador acto,
su historia repercutió bastante en los medios. No obstante, en la época de la
mutilación, rumores afirmaban que los médicos le habían reimplantado el pene con
éxito, hecho que fue negado por Andre… Y confirmado “in loco”.
En la entrevista, anunció: “Los médicos no fueron capaces de reparar
nada. Pero el pequeño ‘resto’ que tengo todavía se pone duro… Aún tengo un
pedazo de pene que funciona. Pero de cualquier forma, últimamente yo no estaba
transando mucho. Mis días de reproducción llegaron a su fin… Ahora soy un hombre
renacido”.
Pues bien, puede que para muchos, estos asuntos sean sólo recuerdos que
a veces lo asaltan y que, de tanto acariciarlos, de a poco esas mismas
evocaciones terminan por tomar
consistencia material… ¡Bueno, mi caso ya es otro!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
Nenhum comentário:
Postar um comentário