Cualquiera debería tener en cuenta que el proceso de clasificación
automática que los humanos ponemos en práctica al conocernos, tiene un nombre
propio: “ubicarse”, lo que para una pléyade equivaldría a lo que hacen los
perros cuando se huelen el trasero mutuamente. Sin embargo, es evidente que
desde el advenimiento de la internet y sus plataformas sociales en la red,
mucho ha cambiado y el “ubicarse” se complicó un poco, pues hay que adivinar en
los primeros minutos de conversación, de qué lado el interlocutor está, antes
de uno emitir una opinión contundente.
En todo caso, como la sociedad de hoy día se parece más a un “pastel
milhojas”, donde a cada ser humano lo colocamos en su lugar y su clase, puede
que haga sentido saber que el más antiguo excremento conocido de un
“Neandertal”, es el que acabó por revelar que los hombres de las cavernas tenían
variados gustos y no comían sólo carne, ya que también les gustaba comer
verduras -y no ver-duras-, conforme lo apunta ahora un estudio que fue publicado
hace unos días.
Tal descubrimiento fue realizado en el sitio arqueológico de “El Salt”,
donde los científicos descubrieron señales de que los neandertales vivieron en
aquella covacha entre 45.000 e 60.000 años atrás… O sea, un poco antes de
Matusalén.
Por tanto, dicho estudio, que fue publicado en el periódico “PLOS ONE”,
es el primero en pretender analizar heces prehistóricas con la sana intención de
conocer precisamente cual era el tipo de alimentación de nuestro pariente
distante.
Para ello, los científicos escavaron, inclusive, en sedimentos
defecados, ya que no se contentaron solamente con las muestras de un polvo a
ser enviado para análisis en un sofisticado laboratorio del “Massachusetts
Institute of Technology” (el popular MIT).
Fue así que ellos descubrieron biomarcadores en las deyecciones que mostraban
la presencia de “coprostanol”, un lipidio que se forma cuando el estómago
metaboliza el colesterol, particularmente después de la ingestión de carne. Del
mismo modo que se descubrió el “5B-stigmastanol”, una substancia que se forma cuando
plantas se quiebran en el proceso digestivo… Mismo que no hubiese cualquier
señal de papel higiénico.
Estas constataciones significan que los neandertales comían sobre todo
carne, un cotejo que los especialistas ya vienen afirmando desde hace algún tiempo.
Sin embargo, ellos también encontraron evidencias de una considerable cantidad
de plantas en su dieta, inclusive tubérculos, nueces y “berries”… Pero ni muestras
de ortiga, lo que demuestra que nuestros ancestros no eran bobos.
Ainara Sistiaga, un docto formado en la “Universidad de La Laguna”, y quien
participó de la investigación mientras estudiaba en el MIT, lanzó una declaración
contundente: “En realidad, nosotros acreditamos que los neandertales probablemente
comían lo que estuviese disponible y a mano en diferentes situaciones, estaciones
y climas”… Sin importarse cuál era la cotización del dólar, evidente.
Con todo y como sea, otros estudios anteriores ya sugirieron que los
neandertales comían nueces y plantas, con base en residuos encontrado en sus dientes.
No en tanto, esos estudios no fueron definitivos, principalmente porque los
neandertales solían usar los dientes como herramientas y, por ende, podrían haber
masticado o prendido materia vegetal con os dientes, sin llegar a comerla. Además,
sería posible que los vestigios de microfósiles de plantas en sus dientes fuesen
oriundos de los contenidos estomacales de las presas que ellos comían.
Por tal razón, estas muestras de 50 mil años de antigüedad, son las que fornecen
un abordaje más directo para intentar descubrir lo que realmente ellos comían:
una dieta variada, según estos científicos.
Roger Summons coautor del estudio, afirmó: “Antes de los neandertales ser
extintos 35 mil años atrás, su capacidad de comer variados tipos de comida puede
que los haya ayudado a sobrevivir”… “Es importante comprender todos los
aspectos de por qué la humanidad llegó a dominar el planeta de la forma como lo
hizo”, mencionó este profesor de geobiología del Departamento de Ciencias de la
Tierra, Atmósfera y Planetaria del MIT… “Mucho de ello tiene a ver con una mejor
nutrición con el pasar del tiempo”, concluyó.
Enterado de tamañas defecaciones históricas de mis antepasados, lo que me
resta es desenvolver el tema a la luz de una pseudo-solidez de raciocinio
contemporáneo y apuntar su volatilidad, recordando en tiempo todas las
flatulencias contenidas en este majestuoso, pero no siempre bien oloroso, acto
de pensar… ¡Consolador asunto!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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