Indudable
que la vida a bordo de un barco pesquero factoría japonés de los años 20 no solía
prometer nada bueno, por tanto, Takiji Kobayashi decidió escribir en 1929 una
novela inspirada en esa realidad, la que reeditada en 2008, causó furor en
Japón. Por tanto, para suerte de los que no entienden los garabatos de la
lengua nipona, hoy ya disponen de esa obra en español.
La trama
ocurre en las gélidas aguas al norte del Japón, frente a la península de
Kamchatka (hoy Rusia), donde el viejo barco pesquero “Hakku Maru” sale en una
misión de 4 meses. Pero no es sólo un barco de pesca común; también es
factoría. A bordo se hacinan, en condiciones mínimas de higiene y comodidad,
demasiados pescadores y obreros. Las protestas se acallan con graves castigos o
la muerte. Los enfermos no merecen descanso, y deben seguir trabajando. El
alimento es inadecuado. El frío, el hielo y el mar embravecido hacen todo más
miserable. Además, el patrón que viaja con ellos no los trata como humanos; ni
siquiera va al rescate de otro barco pesquero vecino que se hunde, para no perder
días de pesca. En esas condiciones se anuncia el motín, pero no con el
desenlace que cabría esperar.
Escrita
en 1929, la novela “Kanikosen El
Pesquero” de Takiji Kobayashi fue considerada una novela marxista en el
Japón de la época, pues no sólo denunciaba la precariedad laboral del
proletariado japonés -que en el caso del Hakku Maru eran extremas- sino que
planteaba como opción salvadora el comunismo de la vecina y cercana Unión
Soviética. Evidente, por ejemplo, en la escena de los pescadores perdidos
rescatados en Kamchatka que reciben una arenga de un Comisario político ruso
para que se rebelen en contra de sus patrones, en un cuadro de personajes caricaturizados
digno del mejor manga japonés.
Cuentan
que el libro provocó una conmoción en la época. Y aunque “Kanikosen...” significó la
consagración de Kobayashi como escritor, esto también le trajo problemas.
Despedido de su empleo en un banco, fue perseguido políticamente y amparado por
la “Asociación de Escritores” japoneses, que lo nombró Secretario. Aun así, la
persecución no cesó. Encarcelado varias veces en los años siguientes, murió por
torturas en 1933 en manos de la policía secreta. Tenía entonces 29 años.
De forma
curiosa, la reedición de esta novela corta en el 2008 provocó un boom editorial sin precedentes en
Japón. Vendió, sobre todo entre lectores jóvenes, 1.600.000 ejemplares. Al
parecer, los marineros y obreros explotados del “Hakku Maru” cobraron estatura
mítica entre los trabajadores frustrados y cada vez más presionados del Japón
post crisis del 2008, aunque Kobayashi ya tenía su chapa como mártir joven de
la literatura japonesa.
Hoy
sobrevive como una obra de enorme valor literario que ha sido comparada con la novela
“Viñas de ira”, de John
Steinbeck. Y aunque el comunismo y las arengas anticapitalistas resuenan acartonadas,
lejanas, envejecidas, no ocurre así con el poder dramático de esta notable
historia, narrada con una prosa directa, seca, rústica, como la vida misma de
esos seres condenados, y que se inserta en la mejor historia de las novelas del
mar, de ese mar implacable que no da tregua y que tiene su alter ego en el propio patrón del
barco.
Esta
cuidada edición de 2010 en español, incluye un apéndice que aparecía en la
primera edición inglesa del libro, publicada meses después de la muerte del
autor. Ese apéndice, titulado “Takiji Kobayashi asesinado por la policía”, está
dedicado, de forma sugestiva, al “camarada
Kobayashi”.
Vale
destacar que en librerías de viejo de Norteamérica, un ejemplar en buen estado
de esta edición de junio de 1933 ronda los 500 dólares… Y eso que las letras no
son de oro.
(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante
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