Al igual
que suele suceder en la casa de muchos vivientes, el presupuesto ecológico
también está cada vez más depredado. Eso ocurre, de acuerdo con el estudio de
la ONG “Footprint Network”, a que desde el inicio de este mes, la población
mundial ha pasado a vivir, hasta finales de año, a crédito con los recursos
naturales… Mismo que insistan en querer usar sus tarjetas bancarias.
¿La
razón? Pues según los cálculos de la ONG “Footprint Networ”, que realiza este
recuento todos los años, ya se ha agotado en ocho meses lo que la Tierra puede
producir, sin comprometerse en procesos de renovación… “Para el resto del año,
nuestro consumo será un déficit ecológico creciente que utilizará las reservas
de recursos naturales y aumentará la acumulación de CO2 en la atmósfera”,
subraya la ONG con sede en Estados Unidos.
Este día
fatídico, que la ONG llama el “día del rebasamiento”, estaría ocurriendo cada
vez más temprano, es decir, la humanidad agota su presupuesto ecológico cada
vez más rápidamente.
La
humanidad -que por casualidad incluye a usted, yo, los vecinos de todos- se
encuentra en situación de deuda ecológica desde los años 70, según lo afirma la
ONG WWF… “Hoy, el 86 por ciento de la población mundial vive en países que
exigen más a la naturaleza de lo que sus propios ecosistemas pueden renovar”,
advierten ellos en un comunicado.
De
acuerdo con la Global “Footprint Network”, -como Dios no lo presintió cuando
creó el Mundo- ahora se necesitaría un planeta y medio para producir los
recursos renovables necesarios para sostener el ritmo de consumo actual de la
humanidad.
Aunque
los datos sean pavorosos y suenen apocalípticos, uno no necesita arrancarse los
cabellos -si es que los tiene-, pues la ONG avisa que todavía hay tiempo de
adoptar medidas audaces y construir un futuro próspero con la utilización
sostenible de los recursos… Independiente de la clase de políticos que nos
gobiernen.
Por lo
menos así lo afirma la directora de programas de conservación del WWF Francia,
Diane Simiu, quien declaró enfática y rimbombante: “Pero hay que actuar ya”.
Algunas de
las ideas que propone la ONG, son las energías renovables, los regímenes
alimentarios menos ricos en carne, acabar con la economía linear de
consumo-desecho y abrazar la economía circular donde los desechos de unos son
los recursos de otros, o repensar el urbanismo.
En todo
caso, son tan complejos los mecanismos que el consciente o inconsciente
colectivo maneja en el momento de la decisión que, con todo respecto que la
voluntad popular exige y merece, no se puede negar que no siempre se vota con
la cabeza, el corazón y la conveniencia personal en delicado equilibrio, y da
en lo que da.
Fanatismos,
prejuicios, atavismos, mandatos de clase, conveniencias económicas o sociales
del sector al que pertenecemos, son algunas de las razones por las cuales nos
equivocamos al votar, y terminamos colocando en la urna el nombre que sellará
nuestro destino por algunos años más… ¡Tremendo!
(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo
aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están
en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante
Nenhum comentário:
Postar um comentário