No hay
duda de que algunas veces, al encontrarnos con varias copas encima, nuestros
sentimientos le ganen a la razón y uno termine enviando mensajes de texto que
suelen ser vergonzosos, cuando no, peor. Digo esto, porque es factible que a
todos ya les haya pasado algo más o menos así al estar en una reunión, cuando
copas vienen copas van y, sin darnos cuenta, de repente estamos frente al
celular mandado esos mensajes de texto que nunca debieron ver la luz.
Evidente
que al día siguiente uno ve lo que hizo y se arrepiente de haberlo escrito, o hasta
si estaba con su compañera pasa a reclamarle porque diablos ella no nos quitó
el celular de la mano. No obstante deba reiterar que el sorbido leyente no debe
resentirse con lo que digo, porque esto vale para los diversos géneros… Léase
“ellas”, incluso.
Pues
bien, como no soy un sujeto apático ni egoísta, creo oportuno compartir con el
lector algunos ejemplos de ese tipo de mensaje que jamás deberían ser enviados
bajo los efectos del alcohol… Y creo que estando sobrio tampoco:
Decirle a alguien que queréis tener un
encuentro íntimo - Puede que usted tenga
una amiga con derecho a roce o simplemente quiera un “remember” con su ex. Pero
lo malo es cuando llega la noche, pasan las horas y las copas, y uno agarra el
celular y le manda un mensaje para encontrarse con ella. Empero, apenas le dio
a la tecla “enviar”, se da cuenta de lo que hizo y se pregunta cuándo es que
inventarán el botón de cancelar un mensaje mientras se está enviando. Lo mejor
en este caso, mi amigo, es dar vuelta a la página y olvidar lo sucedido.
Escribirle a su expareja que uno la extraña - Es inevitable no ponerse un poco sentimental cuando se está de copas,
sobre todo si uno acaba de terminar con su pareja. En todo caso, una de las
cosas qué deben ser evitadas a todo coste es mandar mensajes cariñosos en la
noche. El “te extraño” y “te amo” son palabras conjugadas que uno debe sacar de
su vocabulario, si es que aún puede con él, por supuesto. Por tanto, para
evitar mandar este tipo mensajes, lo mejor es entregar el celular a un amigo o,
mejor, ni llevarlo a ese tipo de reuniones.
Mandarle mensajes al jefe - Por esas casualidades uno está con sus amigos pasándola muy bien en
una reunión, y como la cosa va y viene todos empiezan a hablar de trabajo y,
sin querer, uno se acuerda de su jefe. Puede ser que su intención haya sido
buena al querer recordarle algún pendiente o simplemente quiso descargarse por
algo y le mandó un texto comprometedor. Pero así que uno se levanta al día
siguiente y ve en su bandeja de salida o en su whatsapp lo que le escribió, se
muere de vergüenza por no saber lo que hacer… Por tanto, sólo le resta arcar
con las consecuencias, y quizás buscarse un nuevo empleo.
Enviar un mensaje a un amigo que no le cae - Es normal que después de tomarse unas copas uno se desinhiba, que se le
escape la lengua y hable lo que realmente piensa sobre ciertas cosas y sobre
algunas personas. Sin embargo, es bueno uno aprender a tener autocontrol,
porque no es nada agradable enviar un mensaje de texto al amigo que no nos cae
diciéndole que uno no lo traga. No en tanto, antes de ocurrir, si es que él o ella hacen parte de su
grupo, lo mejor es que trate de llevar la fiesta en paz para evitar problemas.
Escribir mensaje erótico a una persona “X”
por equivocación - Evidente que eso de enviar
mensaje con tragos encima es vergonzoso, pero enviar uno con contenido erótico
a una persona por equivocación, lo es aún más. Puede que en el momento uno
estuviese pensando que se lo enviaba a su pareja, pero se sorprende después de
un rato cuando le responde un amigo, nuestros padres, la suegra o el propio jefe,
preguntándole qué miércoles significaba el texto que recibió. En ese caso, lo
único que uno puede hacer es poner cara de circunstancia, pedir disculpas y
explicar que fue un error.
Imagino así,
que no estando uno bajo los deliciosos efectos alucinantes del alcohol, quiera
entender mejor la mediocridad absoluta que lleva a la humanidad a corromperse
con tamaña erudición informatizada, cuya esencia maniaco-depresiva poco
mitológica desprecia hasta los verdaderos señores de la Tierra, de los Cielos y
Mares, y quiera pues quitarse lo cuanto antes de los hombros la responsabilidad
de cuidar esas accidentales ocurrencias de cuño cibernético que ni siquiera
sospecha… ¡Imperdible!
(*) Por si
está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante
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