Puede que
de cara uno ya quiera adjudicar a este asunto el dicho popular de uso muy
común: “Lleva una vida de rey”; no obstante el noble leyente también puede
asignarle otros, como: “La caridad bien entendida empieza por casa”; o, “La culpa no es del cerdo, sino del que le da
de comer”; o quizás se encaje mejor un ¡Viva la Pepa!... ¿Qué tal?
Como se le antoje, pues tanto vale como vale
tanto, ya que en este caso específico uno no puede negar que Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton conforman la pareja más popular
de la monarquía británica. En verdad, ambos, junto a su hijo Jorge, acaparan
las portadas de los medios de comunicación cada vez que aparecen en público.
Todo ello con el beneplácito de Buckingham Palace, puesto que ya no es un
secreto para nadie que la pareja es la favorita de Isabel II y cuentan con toda
su complicidad.
A bien
verdad, durante sus tres años de matrimonio, los lindos Guillermo y Kate apenas
han escuchado voces críticas a su alrededor. Sin embargo, eso ha mudado, pues
las obras de remodelación de su nuevo hogar han provocado una fuerte polémica
por su elevado coste. Es que, lo que de inicio iba a valer 1 millón de libras,
ahora irá costar la bagatela final de 4, es decir, serán 5 millones de euros,
dinero que, evidente, saldrá de las arcas públicas y del bolsillo del pueblo.
Esta
chismosa información no la dio cualquiera, más bien la ha facilitado un miembro
del Gobierno de David Cameron, al dar seguimiento con la transparencia que se
acostumbra en Reino Unido con todo lo que tiene que ver con la familia real…
Muy por lo contrario de lo que sucede con las de otras, obvio.
Todo se
debe a que la octogenaria y chocha reina decidió que el heredero del heredero
se instalara con su esposa en el palacio de Kensington y, en concreto, en el
apartamento “1A” que en su día ocupó la fallecida hermana de Isabel II, la
princesa Margarita. Por tanto, allí se instalaron ellos poco después de que
llegara al mundo su hijo Jorge.
En
realidad, lo que se llama apartamento es una casa de cuatro pisos, con 30
estancias, y de ellas nueve son baños… Lo que da qué pensar que esa es una
necesidad esencial para zanjar confortablemente las reales diarreas emotivas
que por allí acontecen con cierta frecuencia.
Consecuentemente,
el deteriorado estado de la mansión, en la que no se realizaban obras desde
hace 50 años, ha obligado la realización de una profunda restauración. Según la
información facilitada por la casa real británica, ha sido necesario realizar
una nueva instalación eléctrica, cambiar las tuberías del agua y reparar el
tejado en su totalidad. Además, todos los trabajos se han tenido que realizar
con el visto bueno de los responsables del Patrimonio del Estado ya que
Kensington es un edificio protegido, lo que encareció aún más el presupuesto.
En vista
de las críticas surgidas, un portavoz real se apresuró en justificar: “Esta es
la única residencia oficial que los duques de Cambridge van a tener en muchos
años”.
Pero la
más contundente de todas ha sido la pronunciada por la presidenta del comité de
cuentas públicas de la Cámara de los Comunes, Margaret Hodge, quien comentó:
“Este dinero sale de las arcas públicas en un momento de gran austeridad y
tengo dudas de que esta decisión haya sido bien vista por la gente”.
Así que,
para no quedar mal en la foto -que no es un selfie-, al tener en cuenta que las
cifras de la reforma se han elevado tanto, Guillermo y Kate han decidido
finalmente pagar de su bolsillo la decoración; por lo que los muebles, cortinas
y alfombras correrán por su cuenta. Conjuntamente a todo esto, la familia real
británica, eso sí de su dinero privado, también está pagando por las mejoras
que se están realizando en el pabellón que la reina le regaló a su nieto en los
terrenos del palacio de Sandringham, en la zona de la costa de Norfolk, donde
la familia real acostumbra a pasar parte de sus vacaciones… Muy necesarias,
porque es evidente que ellos llevan una vida de mucha importunación.
En todo
caso, el agobiado leyente no debe sorprenderse con estos mimos de vieja, ya que falta agregar que en medio de toda
esta polémica ha trascendido la información de un otro regalo espléndido de
Isabel II a su nieto con motivo de su 32 cumpleaños, que celebró el pasado día
21 de junio: Nada menos que un helicóptero valorado en 10 millones de euros.
Pues bien,
para que no se le amargue el fin de semana, sólo citaré una información más,
esta vez de la revista Forbes: “Isabel II tiene una fortuna estimada de 400
millones de euros… Pavadita, nomás… Por lo que a esto bien podría agregarse
otro refrán: ¡La casa invita!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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