Reconozco que al inicio, así que comencé a leer el contenido de la noticia,
pensé que era un “haiku”, o sea,
un tipo de poesía japonesa que en español frecuentemente se conoce como “jaiku” si es que se sigue la
transcripción fonética directa. En realidad, profeso que mi engaño se debe a
que el haiku consiste en un
poema breve que generalmente se basa en “el asombro y el arrobo” que produce en
el poeta la contemplación de la naturaleza…, no siempre muerta. Pero asiento que estaba
rotundamente engañado al fallarme el “ojo de buen cubero”.
A bien verdad, esta última expresión campestre se ajusta mucho más al
tema en cuestión, ya que equivaldría a decir: “aproximadamente, al tanteo”,
mismo que en su origen, el tanteo era la destreza que necesitaba el cubero
encargado de fabricar cubas, puesto que el sujeto debía tener buena vista para elaborarlas
perfectas.
Pues bien, como iba diciendo al inicio, de
principio agarraré para el lado de los tomates, pero igual pienso que no le
erré por mucho, porque las palabras, como si ellas hiciesen parte de un juego
de puzzle lingüístico, se encajan entre ellas dentro del contexto: asombro, arrobo, naturaleza muerta,
tanteo, cuba y tomates.
Evidente
que el lector pensará que todo esto no es más que un delirio poético-alcohólico
de mi parte, y lo comprendo porque sé que luego entenderá que no es así, puesto
que la noticia leída menciona que un grupo de jueces federales norteamericanos acabó
de defender una nueva política que permite que los guardias
del centro de detención de Guantánamo, en Cuba, el que últimamente viene siendo
utilizado por los Estados Unidos en su “guerra contra el terror”, puedan revistar
sin problema la región genital de los presos antes y después de las reuniones
de estos con sus abogados queridos.
Evidente que mencionado así en seco hasta puede significar querer “borrar con el codo lo que se
escribió con la mano”, pero el caso es que el “Tribunal de Apelaciones” en Washington DC,
decidió la semana pasada, por unanimidad, que esas revistas constituyen “medidas
de seguridad razonables” que promueven “la seguridad de los guardias y la de los
presos para la prevención más efectiva de aprehensión de medicamentos y de
contrabando de objetos peligrosos”.
No obstante a lo que el escrupuloso leyente piense en este instante,
agregaré que en la mencionada decisión, que ocupa tan sólo 14 páginas, el juez
Thomas Griffith, terminó por anular una decisión de 2013 que fuera decretada
por el juez del Distrito, Royce Lamberth, por la que ordenaba suspender las
revistas intrusivas en los presos.
“Las preocupaciones surgieron porque no revistar la región genital representaba
una amenaza para la seguridad… Esas preocupaciones aumentaron con el suicidio
de un detenido que tomó una súper dosis de medicamentos y con el descubrimiento
de una llave inglesa y otras armas que no fueron detectadas por los controles”,
justificó Griffith… Sin aclarar lo qué hacían los presos con la llave inglesa.
En realidad, los procedimientos de revista que se realizaban en
Guantánamo fueron revisados en 2013, pero rápidamente suspensos por decisión del
juez Lamberth… Ya que a éste no le gustaba que los guardias anduviesen con las
manos en las entrepiernas.
Sin embargo, con esa nueva política
toqueteante que fue aprobada, los guardias ahora están
autorizados a inspeccionar la ingle y las nalgas a través de la ropa… “En ningún
momento la ingle del detenido quedará visualmente expuesta para el guardia”,
garantió Griffith en su sentencia… Por lo que se entiende que: ¡se puede tocar,
pero mirar no!... ¡Santa Simplicitá!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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