terça-feira, 12 de agosto de 2014

¡Toquetear Puede, Mirar No!


Reconozco que al inicio, así que comencé a leer el contenido de la noticia, pensé que era un “haiku”, o sea, un tipo de poesía japonesa que en español frecuentemente se conoce como “jaiku” si es que se sigue la transcripción fonética directa. En realidad, profeso que mi engaño se debe a que el haiku consiste en un poema breve que generalmente se basa en “el asombro y el arrobo” que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza…, no siempre muerta. Pero asiento que estaba rotundamente engañado al fallarme el “ojo de buen cubero”.

A bien verdad, esta última expresión campestre se ajusta mucho más al tema en cuestión, ya que equivaldría a decir: “aproximadamente, al tanteo”, mismo que en su origen, el tanteo era la destreza que necesitaba el cubero encargado de fabricar cubas, puesto que el sujeto debía tener buena vista para elaborarlas perfectas.

Pues bien, como iba diciendo al inicio, de principio agarraré para el lado de los tomates, pero igual pienso que no le erré por mucho, porque las palabras, como si ellas hiciesen parte de un juego de puzzle lingüístico, se encajan entre ellas dentro del contexto: asombro, arrobo, naturaleza muerta, tanteo, cuba y tomates.

Evidente que el lector pensará que todo esto no es más que un delirio poético-alcohólico de mi parte, y lo comprendo porque sé que luego entenderá que no es así, puesto que la noticia leída menciona que un grupo de jueces federales norteamericanos acabó de defender una nueva política que permite que los guardias del centro de detención de Guantánamo, en Cuba, el que últimamente viene siendo utilizado por los Estados Unidos en su “guerra contra el terror”, puedan revistar sin problema la región genital de los presos antes y después de las reuniones de estos con sus abogados queridos.

Evidente que mencionado así en seco hasta puede significar querer “borrar con el codo lo que se escribió con la mano”, pero el caso es que el “Tribunal de Apelaciones” en Washington DC, decidió la semana pasada, por unanimidad, que esas revistas constituyen “medidas de seguridad razonables” que promueven “la seguridad de los guardias y la de los presos para la prevención más efectiva de aprehensión de medicamentos y de contrabando de objetos peligrosos”.

No obstante a lo que el escrupuloso leyente piense en este instante, agregaré que en la mencionada decisión, que ocupa tan sólo 14 páginas, el juez Thomas Griffith, terminó por anular una decisión de 2013 que fuera decretada por el juez del Distrito, Royce Lamberth, por la que ordenaba suspender las revistas intrusivas en los presos.

“Las preocupaciones surgieron porque no revistar la región genital representaba una amenaza para la seguridad… Esas preocupaciones aumentaron con el suicidio de un detenido que tomó una súper dosis de medicamentos y con el descubrimiento de una llave inglesa y otras armas que no fueron detectadas por los controles”, justificó Griffith… Sin aclarar lo qué hacían los presos con la llave inglesa.

En realidad, los procedimientos de revista que se realizaban en Guantánamo fueron revisados en 2013, pero rápidamente suspensos por decisión del juez Lamberth… Ya que a éste no le gustaba que los guardias anduviesen con las manos en las entrepiernas.

Sin embargo, con esa nueva política toqueteante que fue aprobada, los guardias ahora están autorizados a inspeccionar la ingle y las nalgas a través de la ropa… “En ningún momento la ingle del detenido quedará visualmente expuesta para el guardia”, garantió Griffith en su sentencia… Por lo que se entiende que: ¡se puede tocar, pero mirar no!... ¡Santa Simplicitá!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...

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