Cayó en
mis manos un artículo de Juan Oribe Stemmer, en el cual se mencionaba que el
teruteru es un ave zancuda característica de algunos países del Cono Sur que suele
habitar en los terrenos con pastos cortos, pero que también suele ser visto en
las playas de la costa y a veces en algunos campos de fútbol.
Es un ave
bastante elegante: luce un pico rosado, una levita de color verde bronceado,
alas con una mancha de color morado y otra blanca, vientre y cola blanca con
una franja negra. Además, tiene fama de ser un bicho trabajador.
No en
tanto, incluso es posible apreciar otro destacado rasgo de ellos en el “Diálogo
entre los paisanos Cantalicio Quirós y Miterio Castro”, de Antonio Lussich, cuando
uno de los personajes exclama: “¡Pucha gaucho teruteru! /Al vuelo tuito lo atrapa
/nunca lo agarran sentao...”.
Pero este bicho también tiene sus mañas. En el
Almanaque del Banco de Seguros, el ornitólogo Eduardo Arballo advierte que “El
tero tiene un comportamiento muy rico e interesante de observar a lo largo de
todo el año, además de ser un ave muy territorial, agresiva y celosa con otras
especies que osen entrar en su territorio y que puedan constituir un peligro
para su nidada, incluido el propio hombre”.
Por
supuesto que tiene con que defenderse, pues el ejemplar adulto alcanza 35 a 40
cm de longitud, tiene un afilado pico y está armado con afilados espolones
alares. Sin embargo, su principal defensa es la astucia. Cuanto alguien se
aproxima al nido, el teruteru sale corriendo en la dirección opuesta y lanza su
sonoro grito de alarma, para despistar al enemigo. Vale destacar el popular dicho
campero “es como el tero pá esconder el nido”, el cual se aplica usualmente en
quienes tienen dinero o bienes y los oculta, o para el perspicaz enamorado que
disimula sus sentimientos. Pero no obstante, también puede aplicarse en otros
ámbitos comportamentales de ciertos vivientes.
Nos basta
con entender que en política, una de las herramientas fundamentales es la
capacidad para definir la agenda del debate público. En dos sentidos: el
positivo, que es la habilidad para imponer los temas que se considera deben ser
objeto del escrutinio por los ciudadanos; y el negativo, que es la capacidad de
excluir de la discusión pública aquellos temas que se consideran inconvenientes
o donde quien pretende imponer la agenda se encuentra en una posición de
debilidad.
El
político hábil sabe que debe emitir su grito de ¡teruteru! bien lejos del nido
donde esconde sus debilidades. Al actuar de esa manera, intenta definir la
agenda del debate en la sociedad civil y, si lo consigue, entonces ya habrá
ganado la mitad (o más) de la batalla.
Algunas
de las propuestas de reforma política que se escuchan de la boca de algunos por
estas épocas pre electorales, juzgo que también podrían compararse con la
estrategia del teruteru.
En todo
caso, dejando de lado el contenido de cualesquiera de esas propuestas, sabemos
que muchas de ellas son proyecto inviables que no tienen la más mínima
posibilidad de conseguir los votos necesarios para ser aprobados… Entonces,
bien podría sospecharse que esos proyectos son una imitación (mala) del
comportamiento del teruteru.
Siguiendo
esa misma corriente, vale preguntarse: ¿Dónde está el nido de ellos?
Pues
pienso que el nido de estos “teruterus politiqueros” esconde temas como la
situación de la seguridad, la crisis de la enseñanza, las dificultades de ese
monstruo burocrático tragamonedas que es el sistema de salud pública, el
desconocimiento de los plebiscitos, el caótico transporte público, la sucesión
de malas leyes que terminan siendo declaradas inconstitucionales, algunos
dichos presidenciales que incluyen, entre otras joyitas, la afirmación de que “la
política está por encima del derecho”, y quizás muchas más que ahora no
recuerdo pero que el sagaz leyente puede agregar a voluntad.
Por
consiguiente, pienso que en la hora de votar en las próximas elecciones, el
ciudadano de buenas intenciones no puede dejarse engañar por los gritos de
estos teruterus… ¡Téngalo en cuenta cuando esté frente a la urna!
(*) Para su comodidad, existen otras lecturas
amenas a su disposición en mis libros. Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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