quinta-feira, 16 de janeiro de 2014

De la Flora y Fauna de América


Cayó en mis manos un artículo de Juan Oribe Stemmer, en el cual se mencionaba que el teruteru es un ave zancuda característica de algunos países del Cono Sur que suele habitar en los terrenos con pastos cortos, pero que también suele ser visto en las playas de la costa y a veces en algunos campos de fútbol.

Es un ave bastante elegante: luce un pico rosado, una levita de color verde bronceado, alas con una mancha de color morado y otra blanca, vientre y cola blanca con una franja negra. Además, tiene fama de ser un bicho trabajador.

No en tanto, incluso es posible apreciar otro destacado rasgo de ellos en el “Diálogo entre los paisanos Cantalicio Quirós y Miterio Castro”, de Antonio Lussich, cuando uno de los personajes exclama: “¡Pucha gaucho teruteru! /Al vuelo tuito lo atrapa /nunca lo agarran sentao...”.

 Pero este bicho también tiene sus mañas. En el Almanaque del Banco de Seguros, el ornitólogo Eduardo Arballo advierte que “El tero tiene un comportamiento muy rico e interesante de observar a lo largo de todo el año, además de ser un ave muy territorial, agresiva y celosa con otras especies que osen entrar en su territorio y que puedan constituir un peligro para su nidada, incluido el propio hombre”.

Por supuesto que tiene con que defenderse, pues el ejemplar adulto alcanza 35 a 40 cm de longitud, tiene un afilado pico y está armado con afilados espolones alares. Sin embargo, su principal defensa es la astucia. Cuanto alguien se aproxima al nido, el teruteru sale corriendo en la dirección opuesta y lanza su sonoro grito de alarma, para despistar al enemigo. Vale destacar el popular dicho campero “es como el tero pá esconder el nido”, el cual se aplica usualmente en quienes tienen dinero o bienes y los oculta, o para el perspicaz enamorado que disimula sus sentimientos. Pero no obstante, también puede aplicarse en otros ámbitos comportamentales de ciertos vivientes.

Nos basta con entender que en política, una de las herramientas fundamentales es la capacidad para definir la agenda del debate público. En dos sentidos: el positivo, que es la habilidad para imponer los temas que se considera deben ser objeto del escrutinio por los ciudadanos; y el negativo, que es la capacidad de excluir de la discusión pública aquellos temas que se consideran inconvenientes o donde quien pretende imponer la agenda se encuentra en una posición de debilidad.

El político hábil sabe que debe emitir su grito de ¡teruteru! bien lejos del nido donde esconde sus debilidades. Al actuar de esa manera, intenta definir la agenda del debate en la sociedad civil y, si lo consigue, entonces ya habrá ganado la mitad (o más) de la batalla.

Algunas de las propuestas de reforma política que se escuchan de la boca de algunos por estas épocas pre electorales, juzgo que también podrían compararse con la estrategia del teruteru.

En todo caso, dejando de lado el contenido de cualesquiera de esas propuestas, sabemos que muchas de ellas son proyecto inviables que no tienen la más mínima posibilidad de conseguir los votos necesarios para ser aprobados… Entonces, bien podría sospecharse que esos proyectos son una imitación (mala) del comportamiento del teruteru.

Siguiendo esa misma corriente, vale preguntarse: ¿Dónde está el nido de ellos?

Pues pienso que el nido de estos “teruterus politiqueros” esconde temas como la situación de la seguridad, la crisis de la enseñanza, las dificultades de ese monstruo burocrático tragamonedas que es el sistema de salud pública, el desconocimiento de los plebiscitos, el caótico transporte público, la sucesión de malas leyes que terminan siendo declaradas inconstitucionales, algunos dichos presidenciales que incluyen, entre otras joyitas, la afirmación de que “la política está por encima del derecho”, y quizás muchas más que ahora no recuerdo pero que el sagaz leyente puede agregar a voluntad.

Por consiguiente, pienso que en la hora de votar en las próximas elecciones, el ciudadano de buenas intenciones no puede dejarse engañar por los gritos de estos teruterus… ¡Téngalo en cuenta cuando esté frente a la urna!
(*) Para su comodidad, existen otras lecturas amenas a su disposición en mis libros. Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...

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