Estoy
entre aquellos que juzgan que esa frecuente reluctancia que tienen las
evidencias para manifestarse sin hacerse rogar demasiado, mi escrupuloso
leyente, debería ser objeto de un profundo e intenso análisis por parte de los
entendidos en las renuencias ajenas, que ciertamente andan por ahí, en las
distintas, pero seguramente no opuestas, naturalezas de lo visible y de lo
invisible, en el sentido de averiguar si en el interior más íntimo de lo que se
ofrece a la vista existirá, como parece haber sido motivo de sospecha, algo
químico o físico con una tendencia perversa a la negación y al oscurecimiento
de la personalidad. O sea, un deslizante amenazador en dirección al cero, un
sueño obsesivo de vacío.
Sea como
fuere, y conforme lo acaba de informar una fuente oficial de la India -país más
que de vacas y elefantes (con)sagrados-, resulta enterarnos que el Gobierno
indio presentó hace un par de días una petición ante el “Tribunal Supremo”,
para que éste revise la sentencia que volvió a ilegalizar las relaciones
homosexuales, una decisión que terminó por provocar protestas por todo el país…
Ya que dentro de tan vasto zoológico provinciano, algunos querían hacer la del
mono.
Es que el
Supremo ya había declarado ilegales las relaciones homosexuales el pasado 11 de
diciembre, cuatro años después de que el Tribunal Superior de Nueva Delhi
declarase nulo el artículo 377 del Código Penal que penaliza estas relaciones más
que anales con hasta 10 años de cárcel… Tiempo que ellos consideraron más que
suficiente para que los susodichos se contuviesen por la carne ajena.
Por su
vez, el ministro de Justicia, Kapil Sibal, llegó a escribir en su cuenta de
Twitter el siguiente mensaje: “El Gobierno ha presentado hoy una petición de
revisión del #377 (artículo que prohíbe el sexo homosexual) en el Tribunal
Supremo”… “Espero que el derecho a las elecciones personales sea preservado”,
añadió todo campante en su cuenta de la red social.
Además, en
su petición de revisión de la sentencia, el Ejecutivo pidió también que las
vistas judiciales estén abiertas al público… Que es para descubrir quién son los
que están dentro del armario.
Por otro
lado, el Gobierno del Partido del Congreso llegó a expresar su oposición al
artículo 377 que, según ellos, data de la época victoriana y les fue impuesto
por los británicos cuando gobernaban la India.
Sin
embargo, pareciendo estar satisfecho consigo mismo, el opositor Bharatiya
Janata Party, llegó a comunicar que estaba de acuerdo con la decisión judicial,
ya que él considera que la homosexualidad es “antinatural”… Y helo aquí, dando
la impresión que lo considera un engorro, un obstáculo, un estorbo, un inútil
acto, palabra esta que lo dice todo cuando tenemos que clasificar lo que
supuestamente ya no sirve para nada, aunque su pronuncia no sea capaz de
producir una idea cuya bondad intrínseca de antemano demostrada por el hecho de
que otros la han tenido antes y puesto muchas veces en ejecución.
En todo
caso, la prohibición de la homosexualidad ha provocado varias protestas en
diferentes ciudades del gigante asiático, aunque antes de toda esta trifulca, el
artículo 377 ya preveía penas de hasta 10 años de cárcel por actos sexuales
homosexuales, pero que muy rara vez se aplicaba.
En
tiempo, mi refutable lector, debo recordarle que en las meditaciones, los
sueños humanos son así, a veces eligen cosas reales y las transforman en
visiones, en cuanto que otras veces al delirio lo ponen a jugar al escondite
con la realidad. Debe ser por eso que frecuentemente nos sentimos perplejos, viendo
el sueño tirando de un lado y la realidad empujando de otro. En buena verdad,
nunca podemos olvidarnos que la línea recta sólo existe en la geometría, y aun
así no pasa de una abstracción… ¿Interesante, no?
(*) Para
su comodidad, existen otras lecturas amenas a su disposición en mis libros.
Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
Nenhum comentário:
Postar um comentário