Si bien
mirado, puede llegar a existir, ya desahogado de accesorios sobrantes, ínfimas
diferencias con pormenores superfluos entre lo real y lo ejecutado, lo que
muchas veces puede exigir del hombre distraído atenciones especiales para no
pasar de lo parecido a lo igual, de lo semejante a lo idéntico, o de lo similar
a lo análogo.
Sin
embargo, todo indica que los idealizadores no admitieron que el resultado de la
idea y del trabajo que realizarían podría llegar a tener un rechazo brusco por
parte del gentío. Así que, luego siguió la operación de dar forma y estilo al
proyecto que imaginaban complicado no por exageradas preocupaciones de primor
en la ejecución, sino porque era necesario escoger y combinar modelos que, sin
llegar a probarlos antes, deberían corresponder al natural, dado que, tirada la
idea de una enciclopedia, ilustrada de acuerdo con las tecnologías gráficas del
momento de la foto, sólo contenía grabados a talla dulce, minucioso en pormenores
pero sin otros efectos cromáticos que las variaciones aparentes de un gris
resultante de la impresión de los trazos negros sobre el fondo invariable del
papel… A parte de lo cavernoso del tema.
Y así fue
que, una vez pronto lo antes idealizado, como una empresa de confituras británica
logró causar polémica en la siempre lluviosa “tierra de la reina” por cuenta de
su último lanzamiento en el segmento de bombones: “un bombón de chocolate moldeado
a partir del ano de una modelo”… Que ellos opinaron ser como si se tratase de
un ángel de caridad que baja a la tierra con el mandato de aliviar -entre otras
cosas- las angustias y mitigar los dolores. Claro -pensaron estos- mientras que
antes o después, no tuviese que ser llamado deprisa otro ángel vestido igual
para mitigarle y aliviarle a la modelo de carne y hueso sus propios dolores y
aflicciones.
Pues
bien, resulta que esta psicodélica golosina ganó el nombre de “Edible Anus” (culo
comestible, en una grosera traducción del inglés), según llegó a ser publicado en
el sitio norteamericano “Huffington Post”.
Por ende,
para los amantes chocolateros de este mundo sublime, el novedoso producto está
siendo vendido en cajas con 10 unidades anales y cuenta también con una pieza
especial en plata. No en tanto, y según las informaciones que están publicadas en
el sitio web de la empresa, “el producto es realizado y moldeado a partir de la
delicada parte anatómica de su exclusivo modelo real de exuberantes nalgas”,
avisando que los pedidos de compra pueden ser enviados a cualquier parte del
mundo. No obstante, ellos notifiquen que el paquete de 10 cuesta 60 libras si es
comprado directamente en el sitio. Pero aquellos que prefieran el modelo en
plata, tendrán que desembolsar 300 libras (ya con el flete incluido).
Aún más,
de acuerdo con declaraciones de los directivos de la empresa, ellos creen que
su chocolate “puede servir para disolver tabús culturales de género, clase y
orientación sexual, y a su vez explayar la alegría de enseñar al mundo a amar el
ano”… Mismo sin lavarlo antes.
En todo
caso, ellos avisan a tiempo que sus productos son confeccionados con
“ingredientes naturales” y chocolate belga, (55% en el caso del chocolate
amargo; 34% para los bombones de chocolate al leche y 28% para los de sabor de
chocolate blanco).
Visto y
revisto lo aquí expuesto, juzgo que no sirve la misma forma e idea para todos,
pues cada uno inventa la suya propia, mientras hay quienes se pasan la vida
entera leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura, quedándose
pegados a la página, ya que no entienden que las palabras son sólo piedras puestas
atravesando la corriente de un río, y que si están allí es para que podamos
llegar a la otra margen… Al final de cuentas, la otra margen es lo que importa.
(*) Siguiendo
la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas
instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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