Es sabido, en efecto, que una de las tesis fundamentales que el filósofo Immanuel Kant formuló, fue el
“imperativo categórico” del ser humano. Conocido por haber sido un hombre
metódico y de salud frágil, Kant nunca se casó y pasó toda su vida en su
pequeña ciudad natal, Königsberg, donde entre otras cosas, se ocupó del problema de la
moral. Por consiguiente, en su obra “Crítica de la Razón Práctica”, publicada
en 1788, discute los principios de la acción moral, la acción del hombre en
relación a los otros y la conquista de la felicidad.
Pero al estudiar la cuestión del conocimiento, e investigando
sus límites, sus posibilidades y sus aplicaciones, Kant elaboró una otra obra capital,
la “Crítica de la Razón Pura”, publicada en 1781, la que principalmente consiste en afirmar que las categorías
e ideas de la razón, por más que sean principios reguladores y formas “a priori” del conocimiento, nada nos
enseñan acerca de la realidad de los objetos, a la cual sólo podemos llegar en
la experiencia y por medio de la experiencia.
En todo
caso, ahora acaba de surgir otro de aquellos estudios divertidos que no sirven
ni para ayudarnos a encarar una semana seria por delante. Resulta que a un investigador
griego se le ha dado por afirmar que cuanto más sexo las personas realizan, mejores
serán sus salarios. Y nada del íntegro lector ponerse a pensar en calidad o
cualidad, pues el profesor habla de cantidad mismo.
No
preciso ni decirles que la base científica de dicha pesquisa me parece ser casi
nula. Pero resulta que este sujeto conversó con 7,5 mil personas con edades entre
los 26 y los 50 años. Claro que ese elevado número parece ser una buena base
para legalizar cualquier acotación, pero la manera como esas personas respondieron
a una pesquisa, apenas, opino que no da para concederle tanta credibilidad como
se merece.
Pues en
realidad, el profesor de la “Arglia Ruskin University” acredita que quien practica
sexo, por lo menos cuatro veces por semana, termina por recibir un sueldo mayor
que aquellos que no son tan activos así en la horizontal. Según él, la diferencia
de salario entre quienes no hacen sexo es de 5% con relación a quien sigue la
regla de las cuatro veces semanales y de 3% con quien lo hace de vez en cuando.
Por
supuesto que su extravagante teoría se apoya en que al no tener una vida sexual
activa, las personas quedan más solitarias, además de ponerse ansiosas y depresivas.
Al mismo tiempo, al hombre se le ha dado por hablar sobre el amor, lo que muestra
que él se basó, teóricamente, en relacionamientos estables. Y en realidad, eso comprueba
que la investigación es un gran lío.
Juzgo
que, en efecto, la mayor práctica de sexo no es por sí sola un sinónimo de éxito,
y eso de optar por no tener una vida sexual activa no quiere decir que uno quedará
solitario y triste. Uno debe tener en cuenta que existen millares de maneras de
llevar la vida cuesta arriba, y sólo cada individuo puede saber cuál es la mejor
para su caso.
¡Ah! Sobre
los salarios, mayores y mejores, basta con que uno sea competente, enfocado en
su trabajo y saber aprovechar las oportunidades que surgen en su empleo…
Pero ya que iniciamos hablando del prestigioso filósofo, agrego que
además de obras sobre el conocimiento, la moral y la religión, Kant escribió varias
otras obras sobre estética, siendo la más importante la “Crítica de la Facultad
de Juzgar”… Materia que este profesor griego parece no haber estudiado.
(*) Siguiendo
la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas
instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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