Recuerdo
que una vieja película italiana de la segunda posguerra llamada “Vivir en paz”,
la que fue protagonizada por el gran bufo del burlesco, Aldo Fabrizi, muestra
una Italia, así como toda Europa, salían de la Segunda Guerra Mundial herida,
paupérrima, hambrienta, sin trabajo y con trastornos psicológicos de extrema
gravedad, además de un éxodo masivo de población harta de horror, bombas,
invasiones y las violaciones permanentes de los derechos más elementales.
Retiradas
algunas partes más crueles de lo que ha sucedido durante el desarrollo de esos
acontecimientos, pienso que una situación similar surgió hace cinco o seis años
atrás en Norteamérica cuando el debacle financiero hizo reventar de vez aquella
burbuja de prosperidad aparente de su economía.
Pero por
suerte para el gobierno de los Estados Unidos, pese a la profunda crisis que
fue generada, su versión del capitalismo sigue estando tan entusiasta como
siempre. Por ejemplo, sus empresas de “Tecnología de la Información” (TI) continúan
atrayendo a los mejores talentos y plantean algunas de las mejores ideas. Esto
resulta en una potencia de servicios de negocios y finanzas. Por tanto, todo
esto nada más indica que su don para la renovación no se apagó.
Empero, y
conforme lo menciona un artículo periodístico publicado en el “The Economist”,
los Estados Unidos han perdido terreno en la hegemonía económica, y solo se
mantienen en pie por causa de las 400 normas falsas que se aplican a cada año.
Según lo
indica el redactor, esto obedece, en parte, a que ellos no pueden poner en
orden su propia casa en lo que respecta a la deuda del gobierno federal y, en
parte, porque parecen que son menos capaces que antes de mantener y realzar el
sistema internacional de mercados abiertos.
El
fracaso, tanto en lo interno como en el exterior, surge del ácido clima político
existente en Washington, lo que hace casi impensable lograr un compromiso entre
todos. Aparentemente, el panorama internacional apenas les da un poco más de
seguridad, pero sin embargo, los flujos globales de capital cayeron de US$ 11
billones en 2007 a un tercio de esa cifra.
A la vez,
lo que se ve, y lo que intentan realizar como un paliativo temporario, es
extender las medidas proteccionistas del comercio, como lo son las normas
falsas de salud y seguridad, que pasan por debajo del radar de la “Organización
Mundial de Comercio”.
Sin
embargo, sobre las medidas proteccionistas, el grupo de monitoreo “Global Trade
Alert” ve al menos 400 medidas de ese tipo cada año. Por eso no es de extrañar
que se haya instalado en el gobierno de Obama esa especie de “permiso social”
para resolver las cosas a los golpes y porrazos.
Claro que
eso que se ve no es “corrección política”, es sentido común. Pero por otro
lado, tenemos que el que pega para imponerse es un peligro, aunque no podemos
descartar que todos tenemos una bestia interior... Sin embargo, pienso que es
sólo cuestión de domarla.
(*) Siguiendo
la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas
instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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