No, no
somos ni modernos ni antiguos, mismo que a veces se nos dé por remar que ni
locos hacia un horizonte que en ocasiones es la más pura ilusión. En todo caso,
normalmente nos acostumbramos a decir “las cosas cambian”… Y obviamente que
cambian. Eso no se puede negar, mi amigo lector, principalmente porque las
épocas son distintas y las urgencias del género humano siempre varían de acuerdo
al desarrollo social, político y tecnológico de cada pueblo de este
vilipendiado orbe.
Asimismo,
es notorio que las prioridades de cada individuo también son diferentes según y
por causa de las condiciones de vida de cada sociedad en cada momento histórico.
En todo caso, el inadvertido leyente no necesita ir muy lejos para ver cómo
cambian las cosas, pues le bastaría con sólo observar atentamente el desarrollo
de una película en el cine o en la pantalla chica de su casa, o, en todo caso,
acompañando las noticias de las diversas efemérides que se divulgan todos los
días en los noticieros de la prensa hablada o escrita.
Pues
bien, utilizándome de este último punto, y de acuerdo con lo informado por el periódico
“Washington Post”, me entero que un grupo de alumnos de la “Universidad de
Tennessee”, en Norteamérica, acabó siendo suspenso por la dirección de la entidad
después que ellos fueron encontrados realizando una práctica que los vivientes normales
consideran bastante perpleja y equívoca.
Todo
comenzó, porque uno de los alumnos, un jovencito de 20 años, fue parar en el
pronto atendimiento de un hospital local, por haber ingerido alcohol “a través
del recto” durante el empirismo de una jugarreta que es llamada por los
integrantes del círculo académico de “butt chugging”.
Es que
cuando ingerido por medio de la vía rectal -léase por el ano-, el alcohol es absorbido
de forma mucho más rápida por el organismo. Eso se debe a que esa región del
organismo humano tiene más vasos capilares y venas que las demás. Por tanto, como
resultado de esa absurda práctica, los efectos de la bebida acontecen mucho más
rápido.
Circunstancialmente,
un otro dato que fue ventilado por el periódico “Konoxville News Sentinel”, menciona
que el muchacho llegó al hospital con un nivel muy alto de alcohol en la sangre
-cerca de 0,4%- y además, incluso presentaba señales de violencia física y
sexual… Lo que me lleva a pensar que la orgía fue grande.
Luego de
iniciadas las investigaciones, las autoridades encontraron en el dormitorio del
susodicho, otros jóvenes también embriagados y diversas cajas de vino… Pero
absteniéndose de mencionar la marca para no crear un merchandising negativo del
producto. Así pues, como corolario de la autoritaria visita, los alumnos
fueron suspendidos de sus actividades -incluyéndose las extracurriculares- por
la dirección de la Universidad.
No
obstante, uno se queda con la impresión de que con el pasar del tiempo, en cada
cambio que surge, en cada evolución que brota, en cada “nueva ola” que germina que
ni semilla en primavera, cualesquiera puede percibir el mismo ímpetu y el mismo
“gustito a prohibido” de aquellos idos años de desafío y ruptura de su
juventud.
Creo que
por eso se nos da por decir que no somos siempre iguales ni queremos
exactamente lo mismo, pero percibo que ese deseo imperioso de querer ser
diferente e irrepetibles, es lo que alienta la lucha que cada “moderno” entabla
todos los días contra la mediocridad y el quietismo… Mismo que se mueran al hacerlo… ¡Espasmódico!
(*) Siguiendo
la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas
instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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