No me extraña
que ciertas personas pierdan su tiempo durante la vida entera luchando contra
lo que sea que les amargue la existencia; en cambio, yo nunca he tenido ningún tipo
de resentimiento hacia el destino y sus más diversos avatares e infortunios.
En mi caso
específico, estimo que algún dios anónimo ha puesto a las personas adecuadas en
mi camino, y que algunas de ellas me enseñaron el verdadero significado del
amor, en cuanto otras tantas me han mostrado que no debo entregar demasiado el
corazón.
Cuanto a éstas
primeras, me muestro conforme para afirmar que ellas son como fotografías ambarinas
que he conservado en mi mente, y las que me han dejado un poco de amor, afecto,
lealtad, cariño, simpatía; personas que de ninguna manera se pueden olvidar.
Incluso, aprendí
que los ex amores no fueron errores, y hasta me arriesgo a decir que a pesar de
todo, ellos me han dejado sabias lecciones, y que los distintos tropiezos que
tuve han permitido que cada vez duelan menos las caídas, porque al final
siempre llegan a sanar las heridas y, aunque nada se olvida, debo recordar siempre
sólo lo que en un cierto momento alegró mi vida.
Con el tiempo
aprendí también que nada puede llegar a golpearme, al menos que yo lo permita. Aunque
sobre todo aprendí que antes de amar a alguien debo aprender primero a amarme a
mí mismo.
Y así, de
pormenor en pormenor he ido descubriendo, además de mi alma, el exterior y la
intimidad que me rodea, o quizás debería decir el milímetro de universo que me
tocó en suerte cuando Dios hizo el reparto. Como sea, bien sé yo que muchas
veces me sentí prisionero de una circunstancia que no busqué sino que ella me
buscó. Pero eso ya no me aflige, porque al final acabé descubriendo que varios
pormenores al fin suelen convertirse en asuntos pormayores.
Por tanto,
concluyo que cuando uno finalmente aprende a amarse, son pocas las cosas que
logran lastimarnos, y que hay ciertos amores que mismo que uno desafine de manera
grosera la armonía de la melodía, dejan una canción para siempre.

Nenhum comentário:
Postar um comentário