Sueño de mi
vida, quizá si las sombras de la noche no fuesen tan lóbregas, la luna y las
estrellas no brillarían tanto; pero si tú lo deseas, nosotros dos podemos
tropezar sin querer en un velo nocturno y a lo nuestro lo llamamos destino.
Y cuando te digo
tropiezo, me refiero en especial a ese sino
que es el poder sobrenatural inevitable e ineludible del ser humano, el que
según los sabios nigromantes creen, es el que guía la vida humana y la de
cualquier ser a un fin no escogido, de forma necesaria y fatal, en forma
opuesta a la del libre albedrío o libertad, pero eso sí, ebrio de amor y
pasión.
Ilusión de mis
minutos interminables, la sombra
de mi alma está sumida en una región de oscuridad donde la luz ha sido obstruida
un día por penas sin olvido. Pero sin tu luz de aliento y tú amor, ya no soy
más que tierra y sombra en una aldea con frio, fango oscuro y vendavales.
Puede que
detrás de mis ambiguas palabras, endulzado almíbar de mis ilusiones, a tu mente
acuda la innegable imagen de que existen grados intermedios de sombra y luz
entre las superficies que se encuentran completamente iluminadas y la completa
oscuridad. Y es justamente allí que se oculta mi alma entristecida, en esos mismos
efectos imprecisos que convenimos llamar de penumbra.
Y aunque no me
falte la redoma que contiene el vino de la vida, sin tus besos vivo enfrascado esa media luz de una existencia sin amor, luchando
para que la tiniebla de mi alma
desdichada no intente
arrastrar vestigios, adherencias sin rumbo, álgidos vientos de Junio, herencias
frías, huellas de ilusiones aniquiladas, hojas de papel arrugadas que esconden
vocales y consonante de palabras tiernas que un día me quedaron ahogadas en el
sentimiento.
Deseo morir
besando tu loca boca de verano caliente, abrazado a un pedazo perdido de tu
cuerpo mientras busco luz en tus ojos cerrados; y así, cuando la tierra reciba
nuestro abrazo, podremos morir confundidos en una única muerte, porque el mejor
lugar del mundo es sin duda vivir dentro de un abrazo, juntos para siempre en
un beso eterno.

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