Claro que
no lo mencionó por usted, mi bienquisto lector, porque sé muy bien que la
peculiaridad de su índole no le permite que pierda tiempo sentado frente a la
ordenadora mirando ciertos asuntos de impudicia y obscenidad. Pero puede que
tenga parientes, hijos o amigos que cayeron en esa falta de sujeción y hayan sido
vencidos por las garras pecaminosas que -al igual que la viuda negra- a veces nos
tiende internet. Y por entender que usted los quiere mucho, una vez enterado, pretenderá
a todo costo evitar que mañana ellos sean unos lelos y a posterior unos
imbéciles… O inversamente, ya que en este caso el factor final no alterará de
manera alguna el producto que de ellos se obtenga.
Esta
advertencia se debe a que ha quedado científicamente comprobado, que los individuos
que pasan mucho tiempo mirando pornografía en Internet parecen tener menos
materia gris en ciertas partes del cerebro, además de registrar una reducción
de su actividad cerebral, de acuerdo con lo mencionado en una investigación
alemana que fue publicada en Estados Unidos.
En
realidad, el trabajo alemán encontró un “importante vínculo” entre el consumo
masivo de pornografía y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho y la
actividad de la corteza prefrontal… “Hemos
encontrado un importante vínculo negativo entre el acto de ver pornografía por
varias horas a la semana y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho del cerebro,
así como la actividad de la corteza prefrontal”, escriben los investigadores
del “Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano” en Berlín.
Al ser publicado
en línea con la revista de la Asociación Médica Americana, “Psychiatry”, dicho
estudio añade: “Estos efectos podrían incluir cambios en la plasticidad
neuronal resultante de intensa estimulación del centro del placer”.
Los teutones
autores del estudio, sin embargo, no pudieron probar que estos fenómenos sean
causados directamente por el consumo de pornografía y, por lo tanto, afirman
que es necesario proseguir un poco más con las investigaciones. Aunque, según
ellos, la investigación sí les proporciona un primer indicio de que hay una
relación entre el acto de ver pornografía y la reducción del tamaño y la
actividad del cerebro como reacción a la estimulación sexual… Por lo que pronto
estos usuarios se convertirán en sesudos vertebrados tarados.
En todo
caso, para lograr realizar el estudio, los autores reclutaron a 64 hombres considerados
saludables que tenían entre 21 y 45 años, a quienes les pidieron responder un
cuestionario sobre el tiempo dedicado a ver videos pornográficos, que promedió
cuatro horas semanales… O sea, ya eran semi-tarados.
El
estudio principio por hacer tomografías computarizadas (MRI) del cerebro de
cada uno para medir su volumen y observar cómo reaccionaba éste a las imágenes
pornográficas… Si se especificar de qué tipo eran.
Pues
bien, resulta que en la mayoría de los casos, mientras más pornografía esos
sujetos miraban, más disminuía el cuerpo estriado del cerebro, una pequeña
estructura nerviosa ubicada justo debajo de la corteza cerebral. Del mismo modo
que estos científicos también observaron que cuanto mayor era el consumo de
imágenes pornográficas, más se deterioraban las conexiones entre el cuerpo
estriado y la corteza prefrontal, que es justamente la capa externa del cerebro
a cargo del comportamiento y la toma de decisiones…
Como lo
informado no deja de ser un sorprendente develamiento, eso ha llevado al necio
de mi vecino a manifestar instantáneamente, que los políticos actuales deben
estar dedicando muchas horas diarias al consumo de imágenes pornográficas en
internet, visto sea el comportamiento de ellos y la calidad de sus decisiones…
Pero en este caso, creo que nadie lo ha podido confirmar… ¡Por ahora!... ¡Por
ahora!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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