Ciertamente
los jóvenes de hoy no saben toda la historia, pero luego de la implosión que
sufrió la URSS hace 25 años, el mundo cambió bastante, y aquellos Pueblos
oprimidos por el yugo comunista renacieron, algunos con más éxito que otros.
Por su
vez, Rusia, cabeza del imperio, habiendo perdido zonas que dominaba desde mucho
tiempo, comenzó a restablecer su nueva identidad. Obviamente que ya pasó al
olvido cuando los oficiales soviéticos vendían sus gorras y otros suvenires de
sus vestimentas en Berlín, cuando sus tropas de ocupación no tenían suficiente
comida y Rusia trataba de que no regresaran enseguida.
Fueron los
norteamericanos quienes ayudaron a Rusia a desmantelar instalaciones de armas nucleares
en peligro por causa de su estado de dejadez. Putin, por entonces jefe de la
KGB en Alemania del Este, observó todo esto y sentenció, años después, que lo
sucedido era “la gran tragedia del siglo XX”.
Aquel
mundo “bipolar” surgido después de la Segunda Guerra Mundial en 1945,
conformado por las democracias occidentales por un lado y la Unión Soviética y
China comunista por el otro, finalmente se resquebrajó. No en tanto, alrededor
de estos se agrupaba el resto de los países, de buena o mala gana. Pero la
primera estocada a este statu quo la dio Nixon, con Kissinger como secretario
de estado, al tenderle una mano a Mao, a quien le preocupaba una guerra entre
soviéticos y chinos. Ese peligro también pasó y China, bajo Deng, se convirtió
en una potencia no vulnerable en cuanto a poder económico y militar.
Surgió
entonces un mundo “multipolar”, y la UE adquirió un peso formidable. El
advenimiento del euro, en el que muchos no creían, -y tras la crisis los
contrarios se han fortalecido- se convirtió en un pilar de cohesión, y se
afirmó la importancia de Bruselas. La OTAN quedó en un rol periférico. Se
redujeron los presupuestos militares y Rusia, a su manera, se encaminó en una
senda democrática.
El lastre
de todas aquellas ideas comunistas en Rusia en lo que se refiere al desarrollo
económico, fue tirado por la borda. Surgió un capitalismo feroz que mejoró la
calidad de vida de mucha gente, pero se crearon tremendas diferencias en la
distribución de la riqueza, al tiempo que la corrupción se expandía entre los
nuevos empresarios y gobernantes. Los que acompañaban al poder tuvieron vía
libre. Los que pensaban distinto terminaron presos, perseguidos o se marcharon
a Londres y otras capitales. Se reformó el G7 y se invitó a participar a Rusia
en el G8.
Bajo Obama,
los EEUU se fueron desligando de Europa. Pero luego de la nefasta experiencia
de Irak, los norteamericanos, como en ocasiones anteriores, empezaron a
replegarse. La partida de Afganistán será un hecho en el 2016. Hubo positiva
influencia rusa en evitar otra aventura, esta vez en Siria.
Hasta
entonces, el mundo multipolar existente parecía encaminado hacia otros 25 años
de paz, pero ocurrió lo de Ucrania; y Putin, un caudillo cada vez más poderoso,
convencido o utilizando cínicamente falsas excusas, decidió que no aceptaría
que Ucrania, país que logró su independencia de la Unión Soviética en 1992,
formara parte de la UE y mucho menos, que se acercara a la OTAN. Los de Ucrania
se rebelaron contra esa imposición y comenzaron las maniobras desestabilizadoras.
No era difícil fogonear el ambiente.
Pero
resulta que Ucrania no pudo forjar una administración política razonable. Sus
ricas tierras, todavía hoy, padecen las terribles consecuencias de la
colectivización comunista que dejó más de 7 millones campesinos y productores
rurales muertos. Aún hoy es muy difícil comprar tierras allí, por la falta de
registros y títulos confiables. La clase dirigente que fue exterminada, no
resurgió todavía en número suficiente. Quienes pasaron a dirigir el país fueron
los burócratas del régimen anterior. Su economía andaba mal, había corrupción,
déficit. Ucrania necesitaba más tiempo… No lo tuvo.
Rusia se
apoderó de Crimea y pretende además la parte oriental donde viven muchos rusos
y se habla su idioma, indistintamente. Esa conquista marcó un hito en la
dirección en que se movía el mundo. Rusia no va a “largar el hueso” y para
neutralizar las sanciones occidentales ha concretado después de 10 años de
negociaciones dilatadas con China, la que tiene por su parte, aspiraciones en
el Pacífico un trascendente acuerdo energético.
Por lo
que se ve, el péndulo regresa otra vez a la bipolaridad. Nuevamente es el G7.
La EU, ambivalente y preocupada, volvió a mirar hacia la OTAN y EE.UU.
En todo
caso, más que de una lucha ideológica, se trata ahora de una clásica puja de
poder, entre los países democráticos y los dictatoriales. Estados Unidos y
Europa Occidental vs. Rusia y China. Menos peligrosa que antes, pero seria… ¿En
qué terminará todo esto?
(*) Si le
parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
Nenhum comentário:
Postar um comentário