domingo, 15 de junho de 2014

La Polaridad Vuelve a ser “Bi”


Ciertamente los jóvenes de hoy no saben toda la historia, pero luego de la implosión que sufrió la URSS hace 25 años, el mundo cambió bastante, y aquellos Pueblos oprimidos por el yugo comunista renacieron, algunos con más éxito que otros.

Por su vez, Rusia, cabeza del imperio, habiendo perdido zonas que dominaba desde mucho tiempo, comenzó a restablecer su nueva identidad. Obviamente que ya pasó al olvido cuando los oficiales soviéticos vendían sus gorras y otros suvenires de sus vestimentas en Berlín, cuando sus tropas de ocupación no tenían suficiente comida y Rusia trataba de que no regresaran enseguida.  

Fueron los norteamericanos quienes ayudaron a Rusia a desmantelar instalaciones de armas nucleares en peligro por causa de su estado de dejadez. Putin, por entonces jefe de la KGB en Alemania del Este, observó todo esto y sentenció, años después, que lo sucedido era “la gran tragedia del siglo XX”.

Aquel mundo “bipolar” surgido después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, conformado por las democracias occidentales por un lado y la Unión Soviética y China comunista por el otro, finalmente se resquebrajó. No en tanto, alrededor de estos se agrupaba el resto de los países, de buena o mala gana. Pero la primera estocada a este statu quo la dio Nixon, con Kissinger como secretario de estado, al tenderle una mano a Mao, a quien le preocupaba una guerra entre soviéticos y chinos. Ese peligro también pasó y China, bajo Deng, se convirtió en una potencia no vulnerable en cuanto a poder económico y militar.

Surgió entonces un mundo “multipolar”, y la UE adquirió un peso formidable. El advenimiento del euro, en el que muchos no creían, -y tras la crisis los contrarios se han fortalecido- se convirtió en un pilar de cohesión, y se afirmó la importancia de Bruselas. La OTAN quedó en un rol periférico. Se redujeron los presupuestos militares y Rusia, a su manera, se encaminó en una senda democrática.

El lastre de todas aquellas ideas comunistas en Rusia en lo que se refiere al desarrollo económico, fue tirado por la borda. Surgió un capitalismo feroz que mejoró la calidad de vida de mucha gente, pero se crearon tremendas diferencias en la distribución de la riqueza, al tiempo que la corrupción se expandía entre los nuevos empresarios y gobernantes. Los que acompañaban al poder tuvieron vía libre. Los que pensaban distinto terminaron presos, perseguidos o se marcharon a Londres y otras capitales. Se reformó el G7 y se invitó a participar a Rusia en el G8.

Bajo Obama, los EEUU se fueron desligando de Europa. Pero luego de la nefasta experiencia de Irak, los norteamericanos, como en ocasiones anteriores, empezaron a replegarse. La partida de Afganistán será un hecho en el 2016. Hubo positiva influencia rusa en evitar otra aventura, esta vez en Siria.

Hasta entonces, el mundo multipolar existente parecía encaminado hacia otros 25 años de paz, pero ocurrió lo de Ucrania; y Putin, un caudillo cada vez más poderoso, convencido o utilizando cínicamente falsas excusas, decidió que no aceptaría que Ucrania, país que logró su independencia de la Unión Soviética en 1992, formara parte de la UE y mucho menos, que se acercara a la OTAN. Los de Ucrania se rebelaron contra esa imposición y comenzaron las maniobras desestabilizadoras. No era difícil fogonear el ambiente.

Pero resulta que Ucrania no pudo forjar una administración política razonable. Sus ricas tierras, todavía hoy, padecen las terribles consecuencias de la colectivización comunista que dejó más de 7 millones campesinos y productores rurales muertos. Aún hoy es muy difícil comprar tierras allí, por la falta de registros y títulos confiables. La clase dirigente que fue exterminada, no resurgió todavía en número suficiente. Quienes pasaron a dirigir el país fueron los burócratas del régimen anterior. Su economía andaba mal, había corrupción, déficit. Ucrania necesitaba más tiempo… No lo tuvo.

Rusia se apoderó de Crimea y pretende además la parte oriental donde viven muchos rusos y se habla su idioma, indistintamente. Esa conquista marcó un hito en la dirección en que se movía el mundo. Rusia no va a “largar el hueso” y para neutralizar las sanciones occidentales ha concretado después de 10 años de negociaciones dilatadas con China, la que tiene por su parte, aspiraciones en el Pacífico un trascendente acuerdo energético.

Por lo que se ve, el péndulo regresa otra vez a la bipolaridad. Nuevamente es el G7. La EU, ambivalente y preocupada, volvió a mirar hacia la OTAN y EE.UU.

En todo caso, más que de una lucha ideológica, se trata ahora de una clásica puja de poder, entre los países democráticos y los dictatoriales. Estados Unidos y Europa Occidental vs. Rusia y China. Menos peligrosa que antes, pero seria… ¿En qué terminará todo esto?

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...

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