Por causa de nuestra índole de presunción, seguramente que si el chisme
lo cuenta uno solo, probablemente no se lo vamos a creer. En todo caso, vale
aclarar aquí, que las presunciones
se clasifican en legales y judiciales, según las establezca la ley o sean
producto de las deducciones concebidas por el juez -aunque uno nunca sepa lo
que puede salir de la cabeza de estos-, pero de igual forma la presunción llega a ser un factor que por misterio de la ley se tiene como verdad.
Entonces, es bien probable que por esas fatuas causas acabó por juntarse
un equipo multinacional de investigadores que fueron liderados por el médico
Philipp Khaitovich, del “Instituto Planck de Antropología Evolucionaria”, situado
en Leipzig, Alemania, y a la sazón se les dio por realizar un gran estudio que en
sus finalmente concluye que los papeles metabólicos del cerebro y el de los
músculos están interconectados… Hasta aquí, mi amigo, parece todo bien.
Empero, buscando ser un poco más explícito en este corpúsculo asunto,
agrego que el médico y sus colegas buscaron investigar la “evolución de los
metabolitos”, esas pequeñas moléculas como azúcares, vitaminas, aminoácidos y neurotransmisores
que representan los elementos principales de las funciones fisiológicas
humanas.
Eso, porque los metabolitos son más dinámicos de que el genoma y pueden
darnos más informaciones sobre lo que nos torna humanos. A su vez, se sabe también
que el cerebro humano -de la mayoría del gentío- generalmente consume mucha más
energía de que el de otras especies… “Nosotros estábamos curiosos para ver qué
procesos metabólicos eso envuelve”, llegó a mencionar el Dr. Khaitovich, quien
publicó el mencionado trabajo en la revista “PLoS Biology”.
En verdad, ellos descubrieron que el metaboloma -el conjunto de todos los
metabolitos en una célula- del cerebro humano, llegó a evolucionar cuatro veces
más rápido de que el de nuestro primo vivo más próximo, el chimpancé… Aunque el
de algunos sea la víbora.
Pero lo que más sorprende, no en
tanto, es que el músculo humano acumula una cantidad aun mayor de alteraciones
metabólicas: 10 veces más que los chimpancés… Y me imagino que de ahí venga la vieja
ocurrencia de Le Pera, Gardel y Pettorossi al escribir la letra del tango
“Silencio”: Mientras el músculo duerme, la ambición trabaja…
En todo caso y como sea, para descartar la posibilidad de que esa mudanza
evolutiva reflejase simplemente nuestro estilo humano de vida sedentaria, el
equipo del Dr. Khaitovich realizó mediciones adicionales en monos tratados
especialmente. Estos cuadrúmanos fueron removidos de espacios en los cuales se podían
dislocar con facilidad y dejados en pequeños compartimientos. Además, pasaron a
ser alimentados con mucha gordura y azúcar por varias semanas, intentando así
imitar el ambiente de muchos seres humanos contemporáneos. Sin embargo, esas
mudanzas de estilo de vida representaron apenas un pequeño efecto sobre el
metaboloma muscular de los primates.
Luego a seguir, Kasia Bozek, otra autora del estudio, agregó: “Durante
mucho tiempo, fuimos confundidos por alteraciones metabólicas en el músculo
humano, hasta que percibí que lo qué los otros primates tienen en común, en
contraste con los seres humanos, es su enorme fuerza muscular”… Salvo Tarzan,
claro está.
Asimismo, para conseguir probar la veracidad de su punto de vista, los
científicos agruparon a varios chimpancés, monos, estudiantes universitarios, y
hasta a algunos atletas profesionales, en una competición de fuerza de tracción...
Sólo faltaron políticos.
Y lo que ellos vieron, es que a pesar del sudor y la determinación,
todos los participantes humanos fueron superados por sus oponentes primates en
más de dos veces… Lo que indica un error en el estudio, pues opino que si ellos
hubiesen incluido políticos en esa lid, ciertamente el resultado sería otro.
En fin, se perdió la oportunidad, pero mismo así, la Dra. Bozek señaló: “Nuestros
resultados sugieren una gestión de energía especial en los seres humanos... Ella
permite economizar energía para nuestros poderes cognitivos extraordinarios a un
costo de músculos más débiles”… Lo qué, en otras palabras, significa que cuanto
más cerebro tenemos, menos músculos… ¡Exceptuándose los políticos, que no
fueron estudiados!
(*) Si le
parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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