Es cierto que Paquistán tiene una cultura social muy diferente a la
nuestra, pero es igual de espantoso descubrir que una mujer de 25 años, y embarazada,
el martes pasado terminó por ser lapidada hasta la muerte por su familia, cuando
ella estaba del lado de afuera del tribunal de Lahore, uno de las principales cortes
de Paquistán, en el marco de lo que se les ha ocurrido llamar de sentencia de muerte
“por la honra”. Dicha mujer fue castigada por el único motivo de haberse casado
con el hombre que amaba.
En realidad, según lo narró el agente policial Umer Cheema, Farzana
Iqbal estaba esperando por la apertura de la Alta Corte de la ciudad de Lahore,
al este del país, para declarar en el tribunal y así defender a su marido
contra las alegaciones realizadas por su familia, la cual afirmaba que éste la
había secuestrado y obligado a casarse con él, cuando un grupo de decenas de
hombres la atacó con ladrillos. El mismo agente afirmó que el padre de ella,
dos hermanos y un ex novio, estaban entre los agresores. Farzana terminó sufriendo
severas heridas en la cabeza y murió en el hospital.
Conforme menciona el relato de un otro investigador de nombre Rana
Akhtar a la “AFP”, primero su hermano abrió fuego con un arma, pero éste no le
acertó. Ella intentó correr, pero luego se cayó, acrecentando que entonces los
parientes y demás la alcanzaron y la agredieron hasta la muerte con los
ladrillos.
Todos los sospechosos, entre 28 e 30 personas que atacaron a la joven, lograron
escapar, excepto el padre, quien, una vez preso, admitió haber matado a su hija
y afirmó que se debía a una “cuestión de honra”…. Algo que obviamente el resto
del mundo ya considera una argumentación arcaica.
El caso es que antes, Farzana había sido novia de un primo, pero decidió
casarse con otro hombre, dijo el policial mencionado antes. Fue cuando su familia
registró una acusación de secuestro contra él, pero todo indica que ella había
ido a la corte para argumentar que se había casado con él por voluntad propia.
El marido viudo de la paquistaní embarazada, Muhammad Iqbal, de 45 años,
al hablar por teléfono con la agencia “AFP”, prometió luchar para que se haga
justicia, y afirmó que irá apelar a las autoridades en busca de castigo. Dijo aún,
que él y su esposa estaban siendo amenazados desde que se casaron.
Iqbal contó además, que ellos lograron sobrevivir a un ataque anterior
durante su primera audiencia en el tribunal, el 12 de mayo pasado… “La cosa más
dolorosa es que nadie intentó salvar a mi esposa. Había decenas de policías y
personas cerca, pero ellos asistieron a todo como meros espectadores”, se quejó en la entrevista.
El jefe de policía, Mushtaq Muhammed, informó que el padre de Farzana fue
detenido, y que otras varias personas, entre ellos dos hermanos y tres primos, continúan
forajidos.
A pesar del crimen haber ocurrido en Lahore, una de las ciudades más
liberales del país, los medios de comunicación se mostraron apáticos, lo que,
según los activistas de los derechos de las mujeres, evidencia un crecimiento del
extremismo en la región, afirmando que muchas paquistanies no tienen voz en la
decisión de su casamiento, ya que se cree que desobedecer los deseos de sus parientes
lleva vergüenza a la familia. Por causa de sus creencias, muchas familias
paquistanies consideran que si una mujer se casa con alguien de su propia
elección, eso trae deshonra a la familia.
Por como sea, y de acuerdo con lo declarado en un informe emitido por la
Comisión de Derechos Humanos independiente de Paquistán: “Estos crímenes
persisten debido a la impunidad de los asesinos”.
Uno se sorprende con tan crueles efemérides, pero impresiona más saber
que el grupo de derechos humanos “Aurat Foundation” informa que cerca de mil mujeres
paquistanies son muertas todos los años por sus familias en nombre de la honra.
No en tanto éstos resalten que probablemente el número real sea muchas veces
mayor, considerando que la fundación apenas registra datos basados en los registros
de periódicos. Es que por allí, el gobierno no compila estadísticas nacionales.
En todo caso, lo que sí sabemos casi todos los ciudadanos de todo el
mundo, sea cual sea nuestra posición creyente, social, política o económica, es
que los crímenes que se cometen bajo esa ilusa “cuestión de honra”, quedarán
casi siempre impunes y/o que los agresores sólo recibirán castigo muchos años
más tarde en un “acto de desagravio” tardío e hipócrita, donde el castigo
-atenuado por el tiempo- suele llegar en forma muy leve y casi simbólica… Para
mí, estos no son crímenes por cuestión de honra, y sí “cobardes agresiones al
más elemental sentido de convivencia entre géneros”… ¿No concuerda?
(*) Si
desea, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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