Evidente que sobre gustos no se discute, mi insospechable lector, aunque
todos sabemos que existen algunas mujeres que insisten en vestir ropas
ridículas en cualquier ocasión. Por tanto, con el intuito de evitar que ellas
comparezcan ataviadas de forma estrambótica o pareciendo espantapájaros, se
aconseja que cuando se trata de eventos
sociales, es norma especificar el código de vestimenta de los
invitados, que en realidad no es más que el tipo de ropa que se adecua a la reunión o celebración a la que el
invitado tendrá que asistir. También es cierto que muchas veces estas
informaciones pueden resultar confusas; por tanto, en el sitio “unComo.com” se aclara
lo qué es un código de vestimenta
formal y qué piezas lo componen.
Así pues, el
código de vestimenta formal se aplica para eventos más serios y elegantes, como suele ser por
ejemplo un matrimonio, el aniversario de una empresa, el de una pareja, etc., o
en cualquier reunión en la que sus organizadores consideren que los invitados
deben ir muy bien vestidos. En el caso de las chicas -hasta una treintena de
años- está permitido el uso de vestidos por encima de la rodilla, a media
pierna o largos, pero siempre en materiales y acabados de muy buena calidad.
Los vestidos demasiado cortos -aquellos que dejan a la muestra esos gruesos
ríos de venas azules- no son tan propicios para este código de vestimenta,
adaptándose mejor a un cóctel o un encuentro semi formal.
En todo caso,
un evento con código de vestuario semi formal sugiere una clave de vestimenta
cuidada y elegante pero no de etiqueta. Una boda, un bautismo e incluso una
fiesta de la oficina, puede ser considerado como una ocasión para lucir un
traje semi formal. En este caso, las mujeres pueden usar vestidos hasta la
rodilla estilo cóctel o también a media pierna. Además puede optar por vestidos
largos siempre y cuando estos no sean demasiado elegantes o formales. Las
chicas también pueden elegir un conjunto de falda y camisa o de pantalón y
camisa siempre y cuando se traten de prendas en materiales adecuados, por lo
que las piezas de algodón sencillo se deben obviar… Por lo que no se recomienda
el bikini, topless y otros desprendimientos.
Una vez
que he rescatado del olvido estos viejos códigos de guardarropía, paso al
siguiente asunto, y juzgo que tal vez el hecho en cuestión se deba a que las
discípulas lo estaban contrariando, por lo que la fiscalizadora dirección de un
colegio de Estados Unidos determinó que se retocasen las fotos de varias de sus
exalumnas, posibilitando así que esos instantáneos pudiesen ser exhibidos
dentro del anuario de la institución.
Sin
embargo, todo lleva a creer que el punto de la polémica radica en que no se
retocó simplemente el color, el brillo o algún que otro aspecto técnico y
detalle poco fotogénico de esas singulares chicas, sino que los ávidos
censuradores se encargaron de cubrir todo lo que a ellos le parecía “demasiado
provocativo”. Empero, se debe aclarar que dentro de lo que educadores
definieron como categoría “demasiado provocativo”, no dudaron en ingresar los
escotes pronunciados, así como los tatuajes u hombros al desnudo cuando las
chicas usaban musculosa.
Según lo
ha publicado el sitio “elmundo.es”, la sorpresa de las jóvenes fue mayúscula
cuando vieron que, en las fotos de la institución, su apariencia aparecía
diferente a como había sido registrada.
De
acuerdo a “Fox13”, el “Wasatch High School” llegó a alterar las imágenes sin el
consentimiento de las estudiantes y cubrió todo lo que consideró fuera de lugar
y contexto con insólitos “añadidos” textiles.
“Había un
montón de chicas que vestían camisetas de tirantes gruesos y las fotografías de
la mitad de ellas fueron editadas y la otra mitad no”, se quejó Rachel Russell,
alumna de segundo año.
Según el
periódico “El Mundo”, en su defensa, los educadores del Wasatch alegaron que sus
alumnos conocen muy bien el código de vestimenta de la institución, y que
incluso se había notificado de antemano que las fotografías podían ser
editadas.
Con todo,
el superintendente del Condado de Wasatch admitió que el centro educativo se
equivocó. Y agregó que quisieron “ayudar a los chicos a prepararse para su
futuro conociendo como vestir adecuadamente”… Lo que parece lógico.
Por supuesto
que una vez libre de los peligros que asolan las regiones turístico-occipitales
de mi conciencia, así como en las visiones antagónicas de Rudyard Kipling sobre la combustión espontánea del ser humano, hoy advierto al
menos disfrazado lector sobre la ira de Shiva por tan védica y fulminante
coherencia contra los onirismos occidentales que vienen del norte… ¡Nada más!
(*) Si le
parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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