sexta-feira, 13 de junho de 2014

Un Inédito Aparato Hace Aumentar el Masculino


Reconozco que en ciertos momentos necesito recurrir a mi biblioteca para ver si encuentro en ella hipérboles semejantes. Fue justamente en medio de los anaqueles donde descubrí que luego de enterarse de los vieneses de Diderot y de ser iluminado con lo que mejor disponía el Iluminismo en aquel entonces, que el gran ensayista y biógrafo Samuel Jhonson decretó que la vara de pescar tiene, en una de sus extremidades, un anzuelo, y en la otra, un imbécil.

Con todo, fue luego después de él subir las “highlands”, probar la magia de los viejos maltes escoceses y escribir su “Viaje a las Islas Occidentales de Escocia”, que se tornó sabio de vez y descubrió que la imbecilidad está mismo en todas partes.

Pues bien, ya pasados más de trecientos años de estos hechos y a pesar de la gran cantidad de anécdotas dejadas por el Dr. Johnson, e igualmente siendo herederos de su estilo aforístico y de su filosofía basada sobre todo en el sentido común, parece que en la actualidad, en Malasia no desparecen solamente aviones en pleno vuelo.    

Por supuesto, pienso que puede que surja la necesidad de aplicar la extrema asepsia filosófica en la conducta diaria de algunos caminantes, sobre todo en los grandes momentos creativos, cuando el día y la noche se confunden en lujuriantes y solitarios escenarios de una mítica silenciosa, más profundamente en una poética manera de ser, existir e interpretar los misterios de la vida.

Quizás, a lo mejor, o por ventura -el lector elije-, sintiéndose influenciado a causa de esos aforismos madrugadores que muchas veces llegan a ronronearnos la cabeza, es que un joven disfrutó de una desagradable sorpresa luego después de comprar por internet un sugestivo dispositivo que se decía capaz de poder aumentar la escasa protuberancia que él tenía situada en la entrepiernas. Sin embargo, una vez que le fue enviado por correo, el aparato no pasaba de una regia “lupa”.

Pues bien, si usted ya logró dominar su carcajada, mi amigo lector, le cuento que tal desconcierto aconteció muy hace pocos días en la ciudad de Seri Kembangan, en Malasia, país que suele perder de vista aviones repletos de cándidos pasajeros.

Dando proseguimiento a tan inaudita noticia -ya que del avión no se sabe nada-, de acuerdo con el periódico local “The Star”, parece que el hombre, identificado apenas como Ong, llegó a relatar al personal del “Escritorio de la Asociación de Servicios Públicos y Reclamaciones” -grande nombre para matricular demandas-, que había desembolsado 450 ringgits malayos (aproximadamente U$ 150) para un vendedor online, y les explicó con más detalles por cual motivo.

En resumo, Ong denunció que la tan deseada mercadería le fuera enviada a su residencia dentro de un paquete que contenía un manual de instrucciones. El referido folleto encuadraba una orientación para que el cliente no utilizase el producto bajo la luz del sol. Es que, expuestas a la luz del Sol, las lupas pueden causar quemaduras, pues la lente converge los rayos solares en un único punto… Por lo que no deja de ser un estimable esclarecimiento del vendedor.

En todo caso, lo sorprendente aquí, mi estimado leyente, es uno enterarse de la existencia de tan diminuta protuberancia en las anatomías de los malayos, pues de acuerdo con las autoridades locales, otras 12 personas también fueron engañadas por el falso vendedor. Desconfían que el sospechoso puede que haya lucrado más de U$ 25 mil con tan ingenioso golpe, y anuncian que las víctimas difícilmente tendrán su dinero de vuelta, ya que no fueron emitidos comprobantes o notas fiscales que prueben las transacciones. 

Y es ahí que les digo: “Ay de aquél que dispensa la Fantasía de la noche para nutrirse de las Realidades del día”… ¡Impresionante!

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...

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