En este
caso, tengo dudas, pues no sé si debo componer lo que escribo ajustando y
adecuando el relato para que lo absurdo logre parecer lógico a la vista del
lector, y por ventura mostrar que hasta que la incoherencia puede parecer una
rectitud perfecta. O quizás mencionar que la flaqueza se asemeja a una fuerza,
o la humillación es una dignidad y el temor una satisfacción, ya que por lo
visto tanto vale lo que fuimos o lo que desearíamos haber sido.
Por otro
lado, se me antoja razonar que el gran Shakespeare tuvo razón cuando se le
ocurrió que el desanimado príncipe Hamlet debía decir: ¡To be, or not to be!... ¡That is the question!... Grande dilema, ya que, de
saberlo antes, es como haber hecho ya la mitad del camino para que no nos
falten fuerzas para hacer la otra mitad que nos queda por recorrer.
Pues
bien, vacilante ante el vocativo que debo emplear, visto que en definitiva la
fórmula escrita no admite medios términos, he de decirles que unos expertos vivientes
del instituto de investigación “Scripps” han logrado crear recientemente una
nueva forma de vida completamente artificial y ajena a nuestro planeta… Algo
así como un “alienígena”.
Es que
los integrantes de un grupo de investigadores de California han presentado un
importante avance para la ciencia, al anunciar a los cuatro vientos la creación
por primera vez de un organismo con un código genético de seis nucleótidos, o
para mejor decir, a partir de bloques genéticos artificiales.
Algunos
se admiran con el hecho, pues la investigación, que fue publicada en la revista
“Nature”, deja de lado por primera vez los clásicos cuatro nucleótidos de ADN
que todos sabemos, y que funcionan como las letras que escriben el código
genético que conocemos (A, T, C y G).
En
cambio, mismo que nos sorprenda el “quantum mutatus ab illo”, se dice que este
organismo fue generado en base a una muestra de la bacteria “Escherichia coli”, y que funciona
con dos nuevos términos, integrando ahora los bloques artificiales X e Y, y
llegando a un total de seis nucleótidos.
En todo
caso, estos científicos esperan que la inclusión de estas nuevas letras permita
a su vez la creación de nuevas “palabras” -buenas, no malas-, es decir, el
engendro de nuevas formas de vida y proteínas nunca antes vistas, a pesar de que
este llamativo alcance ya haya establecido ciertos número de detractores a la
investigación, los mismos que aseguran que su llegada podría generar problemas
éticos o legales.
Sin
embargo, a partir de ahora, los científicos del “Scripps” esperan centrarse en
puntos como la supervivencia que tendrá la bacteria, como también si a través
de ella será posible sacar una nueva cadena más allá del par X-Y… Por lo que imagino
también se podrá organizar un nuevo abecedario entero y desafiar de alguna
manera a los antiguos
egipcios que, en 2000 a.C., lograron desarrollar el conjunto de 22 jeroglíficos
para representar las consonantes de su lenguaje.
Por lo
demás, y si eso se consigue o no, ya que nadie lo puede presagiar con exactitud,
da igual, ya que estos científicos todavía mantienen como desafío la
posibilidad de producir proteínas nobles a través de estos nuevos organismos y
mantenerlas en ambientes no controlados, algo que todavía no han logrado y que
permitiría la creación de nuevos tipos de vacunas y medicamentos… O quizás nos
salgan con engendros de 5 patas… Nunca se sabe lo que puede ocurrir mañana.
(*) Si
desea, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes
instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante ...
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